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Recibido de Arysteides Turpana, 15 de junio.- Las manifestaciones sociales contra la Copa del Mundo y la FIFA se desinflaron en el segundo día del Mundial, los excesos de la contención policial durante la inauguración el jueves pasado tienen que ver con ello.
Amnistía Internacional y la Defensoría Pública de Sao Paulo denunciaron y condenaron la violencia con la que fueron reprimidos los manifestantes por la policía. Insurgente lo denunció en su momento.

 

Rousseff les otorgó licencia para reprimir. Y por su fuera poco hizo una cadena televisiva donde lo volvió a reiterar.

 

Unas 5.000 personas se habrían manifestado ayer en seis de las doce ciudades donde se jugarán los partidos, cifra insignificante si se tiene en cuenta que el año pasado lograron agrupar a más de un millón de manifestantes, en protestas simultáneas en las principales ciudades del país.

 

En Natal, capital de Río Grande do Norte, conductores de autobuses realizaban por segundo día una huelga, paralizando parcialmente la ciudad donde se jugaba el segundo partido del torneo: México contra Camerún. Solo el 30% de los autobuses circularon con normalidad.

 

El defensor público Pedro Estabile, quien acompañó la manifestación realizada en la estación Carrao de Sao Paulo, distante unos 12 kilómetros del estadio en el que Brasil y Croacia disputaron el jueves pasado el partido de apertura del Mundial, dijo que la acción policial fue "inaceptable".

 

"Lo vi todo desde el principio. No hay argumentos. La Policía Militarizada lanzó bombas contra un grupo de jóvenes que se manifestaban pacíficamente", dijo Stabile al diario O Estado de Sao Paulo, citó DPA.

 

Por su parte, Karinny de Magalhães, corresponsal del medio alternativo Ninja, fue detenida en la capital de Minas Gerais, en Belo Horizonte, durante la cobertura de las protestas. Denunciaron que la comunicadora fue brutalmente golpeada por cinco agentes hasta que perdió el conocimiento.

 

En otros hechos, dos periodistas de CNN, Barbara Arvanitidis y Shasta Darlington, y dos fotógrafos, Sergio Moraes de Reuters y Rodrigo Abd de AP, resultaron heridos mientras cubrían las protestas.

 

«»Sin intimidación.

 

La presidenta Dilma Rousseff respondió a las críticas e insultos de los manifestantes de la que fue objeto durante la inauguración en Sao Paulo.

 

"No me voy a dejar perturbar por agresiones verbales. No voy dejarme atemorizar por insultos que no pueden ser siquiera escuchados por los niños y las familias", afirmó.

 

Rousseff asegura que los insultos que recibió no reflejan el pensamiento de los brasileños ni la manera de expresarse. "El pueblo brasileño no actúa así, es un pueblo civilizado, extremamente generoso y educado", dijo.

 

«»Seguridad extranjera.

 

Antes de que iniciara el Mundial, Brasil solicitó la colaboración de los 32 países que participan en el torneo para que enviaran policías, con el fin de proteger a sus selecciones y los visitantes de sus países.

 

Estos agentes no están armados, ni tiene la potestad de detener a manifestantes, solo cumplen funciones de disuasión. Al menos 245 policías de las selecciones que participan en el torneo están distribuidos en las doce sedes. Las agencias de Interpol y Ameripol también enviaron funcionarios.

 

Otros 50 países también pusieron a disposición del Gobierno de Brasil agentes secretos para prevenir ataques terroristas, entre ellos se cuentan China, Israel y Canadá.

 

Por su parte, Estados Unidos y Reino Unido crearon sus propios controles de inteligencia para garantizar la seguridad de los jugadores y los visitantes.

 

http://www.insurgente.org/index.php/2012-04-11-10-03-53/america/item/11611-rousseff-y-su-socia-la-policia-militarizada-son-denunciados-por-la-violencia?tmpl=component&print=1