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(La Redacción)

Exigen investigar el asesinato de Sandra Luz Hernández en Sinaloa. Foto: Juan Carlos Cruz.
Proceso, México, D.F. 20 de mayo (apro).- Nueve días después del asesinato de Sandra Luz Hernández –la activista que nunca perdió la esperanza de encontrar a su hijo Édgar, desaparecido desde 2012–, la Procuraduría General de Justicia de Sinaloa (PGJ) presentó al presunto homicida: Fernando Valenzuela Rodríguez, de 25 años.
En conferencia de prensa, el procurador de la entidad, Marco Antonio Higuera Gómez, precisó que el supuesto asesino fue aprehendido este martes por agentes de la PGJ.
 
Sandra Luz, integrante del Comité de Madres con Hijos Desaparecidos, quien protestó durante meses en busca de una solución tras la desaparición de su hijo, fue asesinada a tiros el lunes 12 en Culiacán, Sinaloa, a plena luz del día.
Desde aquel 12 de febrero de 2012, cuando personas armadas irrumpieron en su casa y se llevaron a Édgar Guadalupe Félix Hernández, Sandra nunca dejó de buscarlo.
En su afán por encontrar algún dato que le diera pistas para hallar a su hijo, el pasado domingo 11 una persona se habría acercado a Sandra Luz mientras se encontraba en un centro comercial, para ofrecerle ayuda, y le dijo que alguien podía decirle dónde se encontraba Édgar.
Un día después, tras una reunión con funcionarios de la PGJ, recibió una llamada que le precisaba dónde sería el encuentro con el supuesto informante, en un punto en la colonia Benito Juárez. Junto con una compañera activista, Sandra Luz abordó el camión urbano.
Al filo de las 16:00 horas, cuando caminaban por la calle Constitución, esquina con 20 de Septiembre, apareció su victimario, quien le disparó en la cabeza en repetidas ocasiones. En el lugar de los hechos, los peritos de la PGJ recogieron 15 casquillos de pistola calibre .9 milímetros
Antes de su muerte, Sandra Hernández señaló a dos personas de apellido Valenzuela –identificados inicialmente como Joel y Gabriel–, de la comunidad de Paredones, municipio de Culiacán, como responsables de la desaparición de Édgar Guadalupe.
Según el procurador, Higuera Gómez, el presunto asesino, Fernando Valenzuela Rodríguez, precisamente de la comunidad de Paredones, admitió haber ejecutado a Sandra Luz después de haber consumido drogas.
Y dijo que tomó la decisión de hacerlo porque supuestamente la activista era responsable del homicidio de su amigo José Ángel Benítez, El Zucaritas. Además, reconoció haber conocido al hijo desaparecido de aquélla.
El funcionario estatal señaló que el detenido será procesado por el delito de feminicidio y que podría alcanzar una pena de hasta 50 años de prisión.
Sandra Luz Hernández, de 50 años, nunca perdió la esperanza de encontrar a su hijo, lo buscó día tras día en todos los lugares posibles y hasta peligrosos.
“Yo no dejo de buscar ni un solo día, ni un solo día, todos los días. Esa es mi meta: encontrarlo”, expresó al diario Noroeste en febrero pasado.
Édgar era un joven activo, que participaba en cursos de superación personal, practicaba deporte, incluso colaboró en la última campaña electoral y tenía un año trabajando en un puesto administrativo en la PGJ.
Tras su desaparición y ante la incompetencia de las autoridades, Sandra se convirtió en la investigadora del caso. Dio seguimiento a cada pista, mientras se autoempleaba como vendedora de cosméticos por catálogo.
“He sido yo la que ha investigado. Lo que sé yo lo he investigado. No es por ellos (las autoridades), porque incluso el subprocurador (Martín Robles) ni siquiera ha invitado a los investigadores (a las reuniones)”, dijo al diario.
También aseguraba tener un informante anónimo que le instruía dónde buscar y en tres ocasiones solicitó a la fiscalía estatal un equipo y perros de rastreo, y se los dieron. En su investigación, Sandra no observó límites, rastreaba pistas y reclamaba al gobierno.
“Yo no dejo de buscar ni un solo día. Mi meta es encontrar” a Édgar, vivo o muerto, dijo la activista tres meses antes de morir. Pero antes de que eso ocurriera le quitaron la vida.
http://www.proceso.com.mx/?p=372757