(Por Natasha Pitts)

Adital, 26 de febrero.- El periodista freelancer Gonzalo Guillén divulgó recientemente una entrevista con el ex-capitán del Ejército colombiano, Adolfo Enrique Guevara Cantillo, pseudónimo "101”, en la que se desvela lo que hace mucho tiempo los movimientos sociales y los defensores de Derechos Humanos ya denunciaban:
El conocimiento y la participación directa de Álvaro Uribe y los militares en homicidios y delitos graves practicados en el país. La entrevista ocurrió en septiembre de 2013, pero fue divulgada recién ahora, después de investigaciones realizadas acerca de las denuncias.
Guevara Cantillo, hoy preso en Barranquilla, actuó en el Ejército hasta 2004. Él llevaba una doble vida.
Al mismo tiempo que cumplía sus funciones en el Ejército, donde era jefe de inteligencia del GAULA (grupo de élite del Ejército Nacional contra la extorsión y el secuestro) en el departamento de Magdalena, actuaba también como integrante en la confederación de escuadrones de la muerte, conocida como Autodefensas Unidas de Colombia.
Esa doble función comenzó a ser ejercida en 1998.
El ex-capitán actuó abiertamente como agente doble, llegando inclusive a coordinar, en el norte del país, la colaboración criminal entre militares y paramilitares, sobre todo durante el gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe, de quien recibió órdenes para cometer asesinatos.
Guevara Cantillo cita en la entrevista una de las muertes ordenadas por Uribe, la del alcalde del municipio de Zona Bananeira, Jesús Avendaño Miranda, en junio de 2004.
"Mi comando ‘(Jorge) 40’ me mandaba las tropas de él de autodefensas, y yo las pasaba como tropas de Ejército. Iba al combate con la guerrilla dirigiendo unidades de autodefensa. (…)
Todo el mundo lo sabía. En ese momento yo era teniente”, relató Guevara, que fue brazo derecho del jefe paramilitar Rodrigo Tovar Pupo, nombre en código "Jorge 40”.
El ex-oficial también denunció la existencia de las ejecuciones extrajudiciales llamadas "falsos positivos” y afirmó que esta práctica era una cruel "política de Estado”.
Él asumió su participación y detalló algunos casos, recordando que, cuando las muertes eran solicitadas sacaba a hombres de automóviles, motos, de sus casas y los mataba.
Los falsos positivos eran una práctica para capturar personas, especialmente hombres, matarlos y hacerlos pasar por guerrilleros que habían sido abatidos por el Ejército Nacional.
Al lado de los cuerpos se colocaban armas y otras pruebas que confirmasen su actuación como guerrillero y agentes nocivos para el país.
Guevara relató que la mayor parte de los "falsos positivos” fue ordenada por el general Mario Montoya y algunas veces por Uribe. El responsable de la "logística” era el coronel Édgar Iván Quiñones Cárdenas, hoy subcomandante de la Novena Brigada del Ejército.
Quiñones firmaba las documentaciones falsas confirmando que los cuerpos eran de guerrilleros muertos en combate y conseguía las armas que Guevara colocaba al lado de los cuerpos.
El ex-oficial Guevara Cantillo se retiró de "sus funciones” de manera voluntaria.
Vea parte de la entrevista en:
http://www.youtube.com/watch?v=X18GsQDwMZ0
http://site.adital.com.br/site/noticia.php?boletim=1&lang=ES&cod=79588