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(Por Edgardo Ayala)

Angélica María Posada, maestra y directora de la escuela del caserío El Guarumal, en el este de El Salvador, posa junto a estudiantes de primaria delante del que se abastecen de agua purificada colectada de la lluvia, como parte de un proyecto impulsado por la FAO y la cooperación mexicana. La iniciativa se ejecuta en los países del Corredor Seco Centroamericano. Foto: Edgardo Ayala / IPS.
IPS, Sensembra, El Salvador, 17 de junio de 2021.– En la escuela de El Guarumal, un remoto caserío localizado en el este salvadoreño, los niños ya no recorren varios kilómetros por sinuosos senderos para abastecerse de agua de pozo, ahora la “cosechan” de la lluvia que cae en el techo de sus aulas.
“El agua no solo es para los niños y nosotros los maestros, sino para toda la comunidad”, explicó a IPS la directora de la escuela, Angélica María Posada, sentada con algunos de sus pequeños estudiantes al pie del tanque que les abastece de agua purificada.
La aldea se ubica en la jurisdicción (municipio) de Sensembra, en el oriental departamento de Morazán, y es parte del llamado Corredor Seco Centroamericano…
Un cinturón que cubre 35 por ciento de América Central y donde viven cerca de 11 millones de personas, dedicadas mayormente a la agricultura de subsistencia.
En ese Corredor, de 1600 kilómetros de largo, el agua siempre es escasa y la producción de alimentos, un reto, con más de cinco millones de personas en riesgo de inseguridad alimentaria.
Por ello, en El Guarumal, una docena de familias campesinas han cavado estanques o reservorios, y con el agua lluvia captada irrigan sus huertos caseros y crían tilapias, como una forma de combatir las sequías y producir alimentos.
Pero no solo en El Salvador se ha ejecutado este esfuerzo, llamado Sistema de Captación de Agua Lluvia (Scall).
Iniciativas similares se han empujado en otros cinco países centroamericanos, como parte del programa Mesoamérica sin Hambre, ejecutado desde 2015 por la Organización…
De las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y financiado por la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Amexcid).
“Todos estamos muy orgullosos con esta iniciativa, porque somos la única escuela en el país que cuenta con un sistema como éste (de cosecha de agua de lluvia)”: Angélica María Posada.
El objetivo de los Scall fue crear las condiciones para que estas comunidades rurales y pobres, asentadas en el Corredor Seco, puedan afianzar su seguridad alimentaria al colectar agua para irrigar sus cultivos y criar peces.
En Guatemala se ha trabajado en fortalecer un sistema agroforestal ancestral, heredado del pueblo chortí, llamado Koxur Rum, con el que se logra conservar mayor humedad en los suelos y de esa forma mejorar la producción de maíz y frijol, básicos en la dieta centroamericana.
José Evelio Chicas, maestro de la escuela del caserío El Guarumal, en el oriental departamento de Morazán, en El Salvador, supervisa los conductos de PVC que llevan el agua lluvia, captada en el techo de la escuela, hacia el tanque subterráneo, desde donde se bombea a una estación de filtrado y purificación. La iniciativa es parte de un proyecto de cosecha de agua en el Corredor Seco Centroamericano. Foto: Edgardo Ayala / IPS.
“La mejor estructura para conservar el agua es el suelo y ahí es donde debemos de trabajar”, señaló a IPS por teléfono desde Ciudad de Guatemala, Baltazar Moscoso, coordinador nacional del Mesoamérica sin Hambre.
→ Escuela saludable en El Salvador
La directora de la escuela de El Guarumal, donde estudian 47 niñas, 32 niños y algunos dolescentes, dijo que desde que se cuenta con el sistema de captación y purificación de agua, las enfermedades gastrointestinales se han reducido significativamente.
“Los niños ya no se quejan de que les duele el estómago, como antes”, comentó Posada, de 47 años, divorciada y madre de tres hijos: dos niñas y un varón, ya adulto. Y agregó: “El agua es 100 por ciento segura”.
Antes de ser purificada, el agua lluvia que cae en el techo de lámina es captada por canaletas y redirigida hacia un tanque subterráneo con capacidad para 105 000 litros.
El agua colectada de la lluvia se filtra y purifica en un cuarto adyacente a las aulas de la escuela del caserío El Guarumal, en el oriental departamento de Morazán, en El Salvador. Las enfermedades gastrointestinales se redujeron con la implementación de este proyecto ejecutado por la FAO y financiado por la cooperación mexicana. Foto: Edgardo Ayala / IPS.
Luego se bombea a una estación donde se filtra y purifica, para luego dirigirla al tanque de donde se abastecen los estudiantes, maestros y la comunidad.
Este centro educativo comenzó las clases presenciales en marzo, luego del confinamiento obligatorio impuesto por el gobierno en 2020 para atajar el avance de la covid-19.
“Todos estamos muy orgullosos con esta iniciativa, porque somos la única escuela en el país que cuenta con un sistema como este”, añadió la maestra y directora.
En El Guarumal viven 40 familias, pero en total son 150 las familias beneficiadas con el sistema instalado en la localidad, porque también llegan personas de otras comunidades a abastecerse de agua.
Un sistema similar se instaló en 2017 en Cerrito Colorado, una aldea del municipio de San Isidro, en el departamento de Choluteca, en el sur de Honduras. Ahí se beneficiaron 80 familias, incluidas las de comunidades vecinas de Jicarito y Obrajito.
El campesino Cristino Martínez lanza alimento a las tilapias que cría en el reservorio construido al lado de su casa, en el caserío El Guarumal, en el este de El Salvador. Una docena de estanques como ese fueron construidos en esa aldea para ayudar a las familias rurales y pobres, a producir alimentos en el Corredor Seco Centroamericano. Foto: Edgardo Ayala / IPS.
→ Seguridad alimentaria con huertos y tilapias.
A unos 20 minutos de la escuela de El Guarumal, siguiendo un estrecho camino de tierra que serpentea por entre la montaña, se llega a la casa de Cristino Martínez, que cultiva tomates y cría tilapias en el reservorio construido al lado de su hogar.
Los reservorios son huecos cavados en el suelo y recubiertos con una geomembrana de polietileno, un material sintético impermeable. Tienen capacidad para colectar 25 000 litros de agua lluvia.
“El reservorio me ha dado buen servicio, lo he utilizado tanto para las tilapias como para regar el tomate, el frijol y el güisquil (chayota,Sechium edule)”, afirmó Martínez a IPS, parado al borde del estanque, mientras les lanza alimento a los peces.
https://ipsnoticias.net/2021/06/cosecha-de-agua-fortalece-seguridad-alimentaria-en-america-central/?utm_source=email <>