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Adital, 11 de marzo.- Un estudio realizado por la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (ASIES), con el apoyo de la Unión Europea (UE), revela situación de las mujeres guatemaltecas que trabajan de manera informal.
El reporte "Perspectivas y realidad de las mujeres que trabajan en la economía informal” muestra que, a pesar de algunos esfuerzos del Gobierno de Guatemala, la situación de hombres y mujeres continúa siendo desigual.
Según el estudio, las mujeres son mayoría en la población de 15 millones de personas, el 52%, y de ese porcentaje más de la mitad residen en áreas rurales, con menos acceso a infraestructura que las residentes en las grandes metrópolis.
Además, se reveló que, en general, las mujeres son más pobres y son las que más padecen el analfabetismo.
Un documento elaborado por la Secretaría Presidencial de la Mujer (Seprem) informó en números la real situación de las mujeres guatemaltecas. Mientras que el índice general de desarrollo es de sólo 0,54, el de las mujeres es tres veces más bajo, 0,17.
La situación es peor para las indígenas, ya que "de cada 10 mujeres indígenas, siete son pobres”. Ellas sufren aún más, pues existe el prejuicio de etnia, además de que la mayoría reside en las zonas rurales.
«»Trabajos informales.
De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la participación femenina en la economía familiar de Guatemala es vital. En 2011, la tasa de participación de la mujer en la economía de la casa era del 54%, pero, aún así, mucho más baja que la tasa del 79% de los hombres.
La falta de oportunidades, de escolaridad y de capacitación, lleva a muchas mujeres a trabajar de manera informal, vendiendo pasteles, frutas y verduras, entre otros tipos de comercio.
Lo que podría ser una oportunidad de mejorar el ingreso de la familia y dar más independencia financiera a la mujer termina convirtiéndose en un riesgo para su integridad, pues "aunque no haya una estadística oficial, se sabe que muchas mujeres que se dedican a esta forma de trabajo, son obligadas a pagar extorsiones a varias pandillas del país”.
Las estadísticas oficiales del Instituto de Ciencias Forenses (Inacif) dan cuenta de que, en los 10 primeros meses de 2013, 665 mujeres fueron asesinadas, de éstas varias trabajaban de manera informal.
Las razones para los delitos van desde el intento de proteger sus mercaderías de robos hasta la decisión de no pagar más las extorsiones.
Uno de los casos más emblemáticos, divulgado por los medios de comunicación, fue el de una mujer de 49 años, muy conocida por vender comida durante partidos de fútbol, que fue muerta de manera violenta.
Las causas de su asesinato no se esclarecieron, pero sus vecinos informaron que, poco tiempo antes de ser asesinada, ella se había negado a pagar la extorsión.
El estudio termina con una lista de una serie de conclusiones acerca de la situación de las mujeres: ellas continúan viviendo a la sombra de los hombres, muchas veces trabajando más y ganando mucho menos, además de sufrir prejuicio y violencia física y psicológica.
Traducción: Daniel Barrantes - Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
http://site.adital.com.br/site/noticia.php?boletim=1&lang=ES&cod=79726