Prensa Indigena Inicio

  • Lasi7a.jpg
  • Rebe4.jpg
  • Lapa54.jpg
  • Cu7b.jpg
  • Gol11.jpg
  • Desdeg11a.jpg
  • Rec6a.jpg
  • Cu7a.jpg
  • Lahu2.png
  • Mini6.jpg
  • Dece6.jpeg
  • Eluni9b.png
  • Eluni9c.png
  • Bo6.jpg
  • Den2.jpeg
  • Decla9a.jpg
  • Losv8.jpg
  • Quepa4cc.jpg
  • Pre1.jpeg
  • Quepa4bb.jpg
Recibido de Javier Arjona, internacionalista, corresponsal de Prensa Indígena.org - 9 de noviembre de 2019.- Las organizaciones campesinas y los pueblos originarios, somos parte activa de este gran movimiento y del proceso de construcción política que está llamado a llevar a efecto las grandes transformaciones que nuestra sociedad con urgencia reclama…
Para volver a construir una nación soberana, sin el sometimiento del libre mercado y con un horizonte propio, donde los derechos de las personas y de la madre tierra estén garantizados.
Como organizaciones que representamos a la agricultura familiar campesina e indígena de este país, la que es responsable de alimentar la población de Chile y proteger la biodiversidad agrícola y alimentaria…
Queremos expresar nuestra visión y apoyo al levantamiento popular que hoy se manifiesta en todas las ciudades del país.
Las y los campesinos, junto a las comunidades de los pueblos originarios, hemos sido sometidos a una guerra económica que busca que desaparezcamos como productores y nos convirtamos en mano de obra barata en el campo o la ciudad.
Los “apoyos” de los programas gubernamentales, han aumentado nuestra dependencia y endeudamiento, nos ponen regulaciones y exigencias cada vez mayores que no contribuyen en su totalidad a elevar la calidad de nuestros productos, y si a aumentar su precio al consumidor.
Las políticas de libre comercio, las ayudas y garantías para las empresas agroexportadoras, los subsidios a las forestales y el acaparamiento de la tierra y de las aguas, ha puesto en riesgo la soberanía alimentaria y el canal agroalimentario y pesquero tradicional…
Que son parte de nuestro ecosistema productivo y de provisión de alimentos a la población chilena; como vemos esto en nada se condice con las políticas y recursos para nuestro sectores.
El campo se ha despoblado y envejecido, producto de un acelerado proceso migratorio, sin posibilidad de ofrecer un futuro digno en el campo para nuestros hijos/as y nietos/as, que pone en serio riesgo no sólo la soberanía alimentaria, sino también nuestra soberanía nacional.
Nosotras y nosotros, queremos seguir alimentando al pueblo, queremos un campo que garantice dignidad y bienestar para todos y todas; y queremos cuidar nuestros ecosistemas. Es por ello, que nuestras organizaciones declaran lo siguiente:
→ Nos sumamos a la demanda de una inmensa mayoría de instaurar a la brevedad una Asamblea Constituyente y elaborar una nueva Constitución que reconozca el carácter pluricultural de nuestro país…
Y que ponga en el centro el bien común, el buen vivir y el respeto de los derechos sociales, económicos, culturales y políticos de todas y todos nosotros.
→ Respaldamos el conjunto de demandas sociales que los diversos sectores de la población han expresado con fuerza en los últimos días, y que son parte de la lucha de décadas, como la vuelta de los servicios básicos (agua, luz y transporte)…
Al sector público, nacionalización de los recursos naturales como cobre, litio y mar; y desprivatización y mejoramiento radical de los sistemas de salud, educación, vivienda, pensiones, sueldos y derechos laborales.
→ La implementación pronta de programas y mecanismos que protejan la agricultura familiar campesina e indígena, y acaben con los subsidios y privilegios del agronegocio.
Nuestro sector es la único capaz de garantizar alimentos para todos y ofrecer soluciones reales al cambio climático y otras crisis ambientales.
→ Proponemos la soberanía alimentaria, la biodiversidad y la agroecología como los objetivos de desarrollo en el campo, a fin de asegurar que nuestra capacidad productiva no disminuya y que producir no signifique destruir ni intoxicarnos.
→ Es necesario recuperar la función social de la tierra, como fuente de alimentación y sustento de la vida sobre el planeta. Asimismo, es necesario poner fin a la concentración y extranjerización de la tierra.
→ El agua debe ser desprivatizada y debe volver a garantizar primordialmente el aseguramiento para consumo humano, así como para la producción agrícola dando prioridad a la agricultura familiar campesina e indígena y la mantención de los ecosistemas.
→ Los territorios deben protegerse como espacio de vida y cultura, que no puedan ser intervenidos y/o destruidos por la especulación inmobiliaria, la minería, las hidroeléctricas, los campos eólicos o la expansión de los monocultivos.
→ Ratificamos la importancia del cooperativismo en la producción y comercialización, de acuerdo con los principios de solidaridad y a nuestra identidad cultural y social.
→ El sistema agroexportador no puede continuar como centro de las políticas agrícolas, porque sólo ha provocado pobreza, concentración de la tierra, enfermedades, dependencia, carestía y destrucción de los territorios.
→ Es necesario que el país comprenda que los grandes capitales en el campo sólo buscan seguir acumulando ganancias, sin la menor consideración por el cuidado del medio ambiente y su biodiversidad, la alimentación de las y los chilenos o el bienestar de las y los trabajadores del campo.
→ Exigimos el rechazo del TPP11 y de todas las lógicas de dominación de las corporaciones y trasnacionales que ponen en riesgo la producción y soberanía alimentaria.
→ Rechazamos en forma absoluta toda forma de intimidación, acoso y ejercicio de la violencia contra los y las luchadoras sociales por parte de carabineros…
Cuya misión es resguardar el orden público y no vigilar a las personas en el legítimo ejercicio de sus derechos, ya que esta vigilancia secreta podría estar ligada a nuevos montajes policiales.
→ Repudiamos categóricamente los abusos y violaciones a los derechos humanos, traducidas en muertes, violaciones, desapariciones, y abusos que hemos sufrido cómo pueblo.
Además, de las medidas que pretenden promulgarse que reprimen nuestra libertad y derecho de expresión y manifestación.
Por todo esto, hacemos un llamado a todas las organizaciones sociales y populares, y a la ciudadanía en general, a comprender que en Chile no habrá bienestar pleno mientras la agricultura familiar campesina e indígena sea arrinconada y marginada.
Nuestras propuestas están dirigidas a que desde el campo y la ciudad, defendamos nuestro derecho a la alimentación sana, a un medio ambiente equilibrado y su biodiversidad protegida…
A una vida digna para garantizar a que las futuras generaciones puedan gozar de lo que la naturaleza nos entrega y en un futuro cercano no se encuentren con un gran desierto contaminado de norte a sur del país.
A tres semanas de movilizaciones sociales, el país sigue en pie de lucha. Las organizaciones campesinas seguiremos activas, sumándonos a las demandas y sueños de todo el pueblo.
Esperamos que nuestras demandas y sueños pasen a ser la de todos, porque sólo esa unión nos permitirá avanzar hacia el Chile justo, digno y soberano que todas y todos deseamos.
Organizaciones campesinas y los pueblos originarios, unidas por una soberanía alimentaria, conservación de las aguas, tierra y recursos para Chile.
<>Se adhieren a esta declaración: Confederación Nacional Unidad Obrera Campesina UOC + Confederación Nacional La Voz del Campo + Confederación Nacional Nehuén + Confederación Nacional Ranquil + Confederación Nacional Conaproch...
Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas ANAMURI + Asociación Nacional Leftraru + Asociación Chilena de Turismo Rural + Confederación Nacional de Cooperativas Campesinas de Chile, Campocoo.<>