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España: Un olivo de la paz en el antiguo Huca

Recibido de Javier Arjona, internacionalista, corresponsal de Prensa Indígena.org – 28 de noviembre de 2018.- Con la asociación vecinal SOS viejo hospital. Con el Ayto, con el CSCA, con la Codopa..con la música de SanMiguel, y con Jaldía Abubakra...
Nadie recibe ya ni una pequeña postal/ del lejano lugar más allá de los mares./ Nadie en la noche oye venir a los soldados/ para arrancar de su tibio sueño al olivo./ Rasgar raíces. No es noticia de primera plana/ en tu país ni en el mío./Nadie escucha el imperceptible sollozo/ del terciopelo en el cajón del ropero. Naomi Shihab.
http://pachakuti.org/spip.php?article985
Siete décadas es el tiempo que lleva Palestina esperando una respuesta justa y duradera para los 5,4 millones de refugiados y refugiadas que viven entre Líbano, Siria, Jordania, Cisjordania y Gaza, y cuya probabilidad de que vuelvan a sus hogares es inexistente.
71 años de desesperanza para Palestina, con cifras que suman millones de muertos, territorios ocupados y vallas que separan vidas…
<>Jaldía: Gaza es la mayor cárcel al aire libre del mundo.
Aparte de ser una cárcel es una cárcel injusta, porque en cualquier prisión, por muy criminales que sean quienes están dentro, tienen derecho a visitas, cosa que no se tiene en Gaza. Yo tengo familia allí pero no se puede entrar, mis hijos no conocen a sus primos porque no se puede pasar.
Hay casi dos millones de personas viviendo en Gaza y la población va en aumento a pesar de que a diario estén matando a muchas personas.
Además de las víctimas de la masacre del verano 2014 (que se saldó con más de 2.100 palestinos muertos y más de 11.000 heridos en 50 días de combate)…
A diario muere gente allí por ataques a agricultores, pescadores, ataques en la frontera, por enfermedades, los que resultaron heridos en esa masacre, que se han contabilizado como víctimas del ataque.
Por un lado están los cortes de electricidad que en ocasiones se prolongan 24 horas seguidas, e incluso una vez llegaron a estar 10 días sin luz.
Ahora mismo hay un programa, controlado por las autoridades israelíes, según el cual se dispone de 8 horas de luz al día pero a veces son 6 por falta de combustible para hacer funcionar la única central eléctrica que hay allí.
Yo antes de ir sabía lo de los cortes de luz pero lo que no sabía es que también había cortes de agua, a veces están sin agua durante 3 días.
El agua que sale del grifo es saladísima por lo tanto el agua para beber se compra aparte y no se puede considerar potable, con lo cual hay muchas enfermedades, sobre todo en la población infantil.
Hay enfermedades que ni siquiera están tipificadas, van al médico y les dan lo que haya en ese momento porque también faltan medicamentos. Es un bloqueo total.
Les impiden desarrollar su vida con normalidad y satisfacer sus necesidades de forma que dependan de las autoridades israelíes, por ejemplo, no hay fábricas textiles en Gaza porque está prohibido.
Los agricultores reciben ataques porque las tierras de cultivo están en la valla que separa Gaza de los territorios ocupados por Israel en 1948, con lo cual los agricultores se juegan la vida ahí.
Además, los aviones israelís les rocían las plantaciones con productos químicos antes de que puedan recoger lo que siembran. A los pescadores que salen al mar se les ve desde la playa porque no pueden adentrarse más de una milla en el mar, a pesar de que el acuerdo dice que el límite son 6 millas.
Aparte reciben ataques y son secuestrados en cualquier momento. Para los pescadores con los que he hablado, lo peor de los ataques no es que les agredan o les maten, sino perder su barca, porque así les matan de hambre.
Las autoridades israelíes les quieren hacer dependientes porque controlan la frontera de Gaza con Israel y ellos deciden lo que entra y lo que no y cuándo. Más del 50% de los productos que entran son israelíes, y los palestinos pagan impuestos a Israel, toda su vida depende de ellos.
Aún así, lo peor es el encierro, el sentir que estás en una cárcel de la que no puedes salir. Cuando hablamos del cierre de las fronteras, hablamos de los enfermos que necesitan salir y no pueden. Por ejemplo, los enfermos de cáncer que necesitan quimioterapia no pueden recibirla en Gaza.
Aparte hay operaciones que no se pueden realizar en los hospitales gazatíes.
Hablamos de estudiantes que tienen que salir fuera para acceder a estudios universitarios y a veces pierden todo un curso porque no pueden salir, la gente que tiene residencia y trabajo fuera y se quedan en la franja y pueden perder su empleo.
Hay gente que en 30 años no ha cruzado la frontera, no conocen otra cosa. Psicológicamente eso es durísimo, estar encerrado en tu propio territorio. Eso les quita la esperanza, pierden la fe en todo.
El 60% de la población de Gaza tiene problemas psicológicos, y yo creo que son más porque este porcentaje es de los que van y lo cuentan pero hay quienes no van porque no se dan cuenta de su situación.
El paro afecta muchísimo porque la gente se queda en casa sin hacer nada, y es que además de no haber trabajo tampoco hay ocio, o trabajas o estás en casa.
La situación es mil veces peor para las mujeres porque la mujer es el pilar de la familia allí.
Hay más mujeres trabajando que hombres en Gaza por las condiciones del trabajo, porque normalmente las mujeres se dedican más a la Educación o la Sanidad, y muchas veces mantienen con su sueldo la casa, además cuidan de los niños y son el soporte de los maridos.
Aparte muchas son viudas o mujeres de presos. Ellas sufren por su situación, pero más por el miedo que sienten por lo que pueda pasarles a sus familias y sufren por los traumas que les quedan a sus hijos y maridos por las guerras.
La mujer en Palestina tiene un papel importante y también en la lucha como activistas, y en la política aunque la gente no lo sepa.
Siendo palestinos y con el problema que hay con los refugiados, o se mueren en el mar o de hambre en las carreteras, y si llegan están sin papeles y no tienen nada.
De Gaza no se puede salir a menos que tengas un visado para otro país y es muy difícil conseguirlo allí porque no hay consulados y cuando lo solicitas en Jerusalén no te lo conceden.
Los países europeos necesitan una garantía de retorno para darte un visado, y temen que los gazatíes quieran salir y no quieran regresar, por tanto, no se lo conceden.
En 2014, tardé 6 meses en conseguir un visado para que mi hermana y mi sobrino vinieran a España para un tratamiento médico porque mi sobrino está enfermo y allí no saben lo que tiene porque es una enfermedad neurológica rara.
Al final se lo dieron con la condición de que su marido y sus otros hijos se quedaran en Gaza pero justo cuando iban a venir a Madrid el 8 de julio de 2014, empezó la guerra y perdieron el visado. Ahora no sé cómo hacerlo porque ella tiene 6 hijos y no puede dejarlos solos allí.
Hemos visto como la presión popular funciona, por lo que yo quiero movilizar y sensibilizar a la gente para que todo el mundo sepa lo que está pasando, y a base de protestar, obligar a Israel a que respete las resoluciones de las Naciones Unidas, si es que no pedimos otra cosa.
Hay que obligar a Egipto a que abra la frontera porque esto es un castigo colectivo contra los palestinos y no hay derecho. Yo tengo la esperanza de que a través de la presión social y con ayuda de los medios de comunicación pues se podría conseguir algo.
Los intereses económicos de EEUU y Europa están relacionados con Israel, que es como una base de Occidente en Oriente Medio. Es una zona estratégica para controlar Oriente Medio. Además está el negocio de las armas, EEUU e Israel son los mayores fabricantes del mundo.
Israel vende armas a toda Europa, Latinoamérica y EEUU, como arma probada en combate, eso les abarata el coste, entonces los que están en el poder se benefician de esto sin importarles las vidas inocentes que se pierden.
Mientras ellos ganen dinero, los Derechos Humanos les importan poco o nada.<>
 
Recibido de Javier Arjona, internacionalista, corresponsal de Prensa Indígena.org – 28 de noviembre de 2018.- Con la asociación vecinal SOS viejo hospital. Con el Ayto, con el CSCA, con la Codopa..con la música de SanMiguel, y con Jaldía Abubakra...
Nadie recibe ya ni una pequeña postal/ del lejano lugar más allá de los mares./ Nadie en la noche oye venir a los soldados/ para arrancar de su tibio sueño al olivo./ Rasgar raíces. No es noticia de primera plana/ en tu país ni en el mío./Nadie escucha el imperceptible sollozo/ del terciopelo en el cajón del ropero. Naomi Shihab.
http://pachakuti.org/spip.php?article985
Siete décadas es el tiempo que lleva Palestina esperando una respuesta justa y duradera para los 5,4 millones de refugiados y refugiadas que viven entre Líbano, Siria, Jordania, Cisjordania y Gaza, y cuya probabilidad de que vuelvan a sus hogares es inexistente.
71 años de desesperanza para Palestina, con cifras que suman millones de muertos, territorios ocupados y vallas que separan vidas…
<>Jaldía: Gaza es la mayor cárcel al aire libre del mundo.
Aparte de ser una cárcel es una cárcel injusta, porque en cualquier prisión, por muy criminales que sean quienes están dentro, tienen derecho a visitas, cosa que no se tiene en Gaza. Yo tengo familia allí pero no se puede entrar, mis hijos no conocen a sus primos porque no se puede pasar.
Hay casi dos millones de personas viviendo en Gaza y la población va en aumento a pesar de que a diario estén matando a muchas personas.
Además de las víctimas de la masacre del verano 2014 (que se saldó con más de 2.100 palestinos muertos y más de 11.000 heridos en 50 días de combate)…
A diario muere gente allí por ataques a agricultores, pescadores, ataques en la frontera, por enfermedades, los que resultaron heridos en esa masacre, que se han contabilizado como víctimas del ataque.
Por un lado están los cortes de electricidad que en ocasiones se prolongan 24 horas seguidas, e incluso una vez llegaron a estar 10 días sin luz.
Ahora mismo hay un programa, controlado por las autoridades israelíes, según el cual se dispone de 8 horas de luz al día pero a veces son 6 por falta de combustible para hacer funcionar la única central eléctrica que hay allí.
Yo antes de ir sabía lo de los cortes de luz pero lo que no sabía es que también había cortes de agua, a veces están sin agua durante 3 días.
El agua que sale del grifo es saladísima por lo tanto el agua para beber se compra aparte y no se puede considerar potable, con lo cual hay muchas enfermedades, sobre todo en la población infantil.
Hay enfermedades que ni siquiera están tipificadas, van al médico y les dan lo que haya en ese momento porque también faltan medicamentos. Es un bloqueo total.
Les impiden desarrollar su vida con normalidad y satisfacer sus necesidades de forma que dependan de las autoridades israelíes, por ejemplo, no hay fábricas textiles en Gaza porque está prohibido.
Los agricultores reciben ataques porque las tierras de cultivo están en la valla que separa Gaza de los territorios ocupados por Israel en 1948, con lo cual los agricultores se juegan la vida ahí.
Además, los aviones israelís les rocían las plantaciones con productos químicos antes de que puedan recoger lo que siembran. A los pescadores que salen al mar se les ve desde la playa porque no pueden adentrarse más de una milla en el mar, a pesar de que el acuerdo dice que el límite son 6 millas.
Aparte reciben ataques y son secuestrados en cualquier momento. Para los pescadores con los que he hablado, lo peor de los ataques no es que les agredan o les maten, sino perder su barca, porque así les matan de hambre.
Las autoridades israelíes les quieren hacer dependientes porque controlan la frontera de Gaza con Israel y ellos deciden lo que entra y lo que no y cuándo. Más del 50% de los productos que entran son israelíes, y los palestinos pagan impuestos a Israel, toda su vida depende de ellos.
Aún así, lo peor es el encierro, el sentir que estás en una cárcel de la que no puedes salir. Cuando hablamos del cierre de las fronteras, hablamos de los enfermos que necesitan salir y no pueden. Por ejemplo, los enfermos de cáncer que necesitan quimioterapia no pueden recibirla en Gaza.
Aparte hay operaciones que no se pueden realizar en los hospitales gazatíes.
Hablamos de estudiantes que tienen que salir fuera para acceder a estudios universitarios y a veces pierden todo un curso porque no pueden salir, la gente que tiene residencia y trabajo fuera y se quedan en la franja y pueden perder su empleo.
Hay gente que en 30 años no ha cruzado la frontera, no conocen otra cosa. Psicológicamente eso es durísimo, estar encerrado en tu propio territorio. Eso les quita la esperanza, pierden la fe en todo.
El 60% de la población de Gaza tiene problemas psicológicos, y yo creo que son más porque este porcentaje es de los que van y lo cuentan pero hay quienes no van porque no se dan cuenta de su situación.
El paro afecta muchísimo porque la gente se queda en casa sin hacer nada, y es que además de no haber trabajo tampoco hay ocio, o trabajas o estás en casa.
La situación es mil veces peor para las mujeres porque la mujer es el pilar de la familia allí.
Hay más mujeres trabajando que hombres en Gaza por las condiciones del trabajo, porque normalmente las mujeres se dedican más a la Educación o la Sanidad, y muchas veces mantienen con su sueldo la casa, además cuidan de los niños y son el soporte de los maridos.
Aparte muchas son viudas o mujeres de presos. Ellas sufren por su situación, pero más por el miedo que sienten por lo que pueda pasarles a sus familias y sufren por los traumas que les quedan a sus hijos y maridos por las guerras.
La mujer en Palestina tiene un papel importante y también en la lucha como activistas, y en la política aunque la gente no lo sepa.
Siendo palestinos y con el problema que hay con los refugiados, o se mueren en el mar o de hambre en las carreteras, y si llegan están sin papeles y no tienen nada.
De Gaza no se puede salir a menos que tengas un visado para otro país y es muy difícil conseguirlo allí porque no hay consulados y cuando lo solicitas en Jerusalén no te lo conceden.
Los países europeos necesitan una garantía de retorno para darte un visado, y temen que los gazatíes quieran salir y no quieran regresar, por tanto, no se lo conceden.
En 2014, tardé 6 meses en conseguir un visado para que mi hermana y mi sobrino vinieran a España para un tratamiento médico porque mi sobrino está enfermo y allí no saben lo que tiene porque es una enfermedad neurológica rara.
Al final se lo dieron con la condición de que su marido y sus otros hijos se quedaran en Gaza pero justo cuando iban a venir a Madrid el 8 de julio de 2014, empezó la guerra y perdieron el visado. Ahora no sé cómo hacerlo porque ella tiene 6 hijos y no puede dejarlos solos allí.
Hemos visto como la presión popular funciona, por lo que yo quiero movilizar y sensibilizar a la gente para que todo el mundo sepa lo que está pasando, y a base de protestar, obligar a Israel a que respete las resoluciones de las Naciones Unidas, si es que no pedimos otra cosa.
Hay que obligar a Egipto a que abra la frontera porque esto es un castigo colectivo contra los palestinos y no hay derecho. Yo tengo la esperanza de que a través de la presión social y con ayuda de los medios de comunicación pues se podría conseguir algo.

Los intereses económicos de EEUU y Europa están relacionados con Israel, que es como una base de Occidente en Oriente Medio. Es una zona estratégica para controlar Oriente Medio. Además está el negocio de las armas, EEUU e Israel son los mayores fabricantes del mundo.
Israel vende armas a toda Europa, Latinoamérica y EEUU, como arma probada en combate, eso les abarata el coste, entonces los que están en el poder se benefician de esto sin importarles las vidas inocentes que se pierden.
Mientras ellos ganen dinero, los Derechos Humanos les importan poco o nada.<>

 

 

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