Recibido de Javier Arjona, internacionalista, corresponsal de Prensa Indígena.org – 11 de noviembre de 2018.- Tras la apertura, con ceremonia espiritual a cargo de Lorena Cabnal, se ha presentado la Mesa que ha coordinado Nazaret Sánchez:
Yuderkis Espinosa se ha presentado como una descendiente afro que ha tenido ocasión de sistematizar los saberes, desde una gente que ha sido desechada y despreciada en sus conocimientos.
Como activista, que se acerca a la teoría, para construir otro mundo de mayor justicia.
Ha explicado la concepción colonial que separaba lo humano (occidental y blanco) de los no humano (inferiores, gente más cerca de la naturaleza) para teorizar y justificar el capitalismo que surge con la expansión colonial europea.
También se ha detenido en la caracterización de la visión imperialista, que fragmenta el mundo en partes, para controlarlo.
Sin embargo los mundo extra-europeos tenían otras formas de sentipensar el mundo, comprendiendo que no hay posibilidades de Vidas separadas como propone la modernidad:
Está viva la montaña. Enseña el camino a través de su Memoria. Y ello es el sustento de Resistencias al modelo de muerte del capitalismo.
En tal concepción, por ejemplo trasladada a la medicina, se disgrega el cuerpo en pequeñas partes, como si la Vida fuera posible por separado en cada una de ellas, y no en la integralidad.
Si hay tantos Pueblos con tantas Culturas, lógico es avizorar que habría modelos diversos de organizar la vida.
Y un razonamiento para darle la vuelta al colonialismo-imperialismo que divide: SUMAR sería objetivo de los movimientos sociales.
Sumar la lucha de clases +la lucha contra el racismo+ la lucha por la sexualidad + la lucha género-patriarcado, y con mujeres y hombres, hacia la Recuperación de lazos que unen todas las partes de la Vida-con mayor Justicia, para detener el modelo depredador capitalista-racista-patriarcal..
Mar Daza, chola feminista, del colectivo Miradas Críticas del Territorio desde el Feminismo, ha comenzado contando la retención sufrida en el aeropuerto, como una experiencia de la actitud racista, despreciativa.
Insultante de la policía que la retuvo a ella y a otro número de personas racializadas, y la obligaron a perder el avión y solo 9 horas después pudo llegar a Asturias, pese a tener todos los papeles y las invitaciones de Pachakuti.
Lo relata como un ejemplo de realidad colonial que sufren decenas de miles de personas cada día cuando viajan en condiciones “normales” al estado español.
Comparte cómo Luchadoras sociales, Guardianas indígenas, Comuneras, son términos más autoasumidos que “defensoras”, por muchas hermanas que defienden las lagunas, los ríos, los territorios o los propios vínculos comunitarios.
Preguntan si tiene que seguir existiendo la cooperación al desarrollo, y Mar dice que es una pregunta que se devuelve, para responder desde Europa.
Pero que desde su concepción, ese desarrollo y esa cooperación para conseguirlo, tiene demasiadas contradicciones, y en la mayoría de las ocasiones sirve para la reproducción de poder.
Por el contrario habría que fortalecer alianzas entre pueblos, y conectar las luchas emancipatorias.
Pone ejemplo de algunos grandes proyectos de cooperación con financiamiento europeo que se cuelan en las comunidades, con las modas de género-derechos reproductivos en el esquema europeo…
O de medio ambiente con esquemas también occidentales, que están generando grandes Impactos, y que algunas personas indígenas han visto cómo teorizan y programan en su nombre, como un tipo de extractivismo de conocimientos.
Yuderkis comparó la retención de Mar con la actitud contraria de cuando Colón llegó al Abya Yala: y como ella es de la Isla a la que primero llegaron los invasores españoles, cuenta cómo hay un “complejo de Guacanagarix”.

Un cacique indígena que recibió con parabienes y máxima hospitalidad a los recién venidos, que no se comportaron como buenos huéspedes... Ni pidieron papeles, ni escudriñaron sus maletas...
Pero mucho más se extrañó Yuderkis de cómo es posible que haya gente con tal afán de acumulación, a costa de tanta muerte, aniquilación y políticas de muerte.
Lorena, finalmente, consideró que el desafío mayor es la despatriarcalización, que no puede hacerse sino a la par que la descolonización.
http://pachakuti.org/spip.php?article971
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