Recibido de El Zenzontle, 10 de agosto de 2018.- En Guatemala la información pública sirve para despojar y matar. El XII Censo de Población que se realiza ahora, por primera vez reconoce la diversidad de pueblos que existen en Guatemala y concede el derecho a expresar con qué pueblo se identifica cada persona.

 

Este reconocimiento es paso de hormiga hacia una mejor comprensión sobre quiénes somos, especialmente para los pueblos indígenas, no sólo porque siempre hemos sido negados, censurados o nombrados por otros, sino porque nos han identificado de manera culturalista y folklórica, o sólo por nuestra vestimenta.
El CPO afirma que este censo es sólo un pasito de hormiga porque en la vida cotidiana los pueblos indígenas no tenemos derecho real a la auto-identificación.
El Estado ladino/oligarca, a través de la radio, las escuelas, las iglesias y todos los espacios públicos, nos ha impuesto la vergüenza de nuestro origen, nos ha enseñado a auto-llamarnos «naturales», a identificarnos sólo con el nombre de nuestro caserío o aldea.
Robándonos la información de nuestra historia, mintiéndonos sobre nuestra historia, impidiendo la libertad de ser según nuestra identidad, despreciando nuestros idiomas y quitándonos el orgullo, la dignidad y la estima hacia nuestros orígenes y hacia nuestros propios conocimientos del mundo.
«Este censo es sólo un pasito de hormiga»
Es un pasito de hormiga porque este censo, como toda herramienta estadística, su valor y utilidad dependerán del uso político que se le dé.
El CPO afirma que los pasos de bestia criminal con los cuales camina el Estado impedirán el mejor uso del censo.
La VI Encuesta Nacional de Salud Materno Infantil 2014-2015 fue la primera herramienta estadística que preguntó sobre la salud de las mujeres y la niñez indígena, después de 500 años de invisibilizar los derechos de maternidad de las mujeres de nuestros pueblos.
¿Y qué pasó? ¿Ha habido cambios? ¡No! ¡Ninguno! Las comadronas y las mujeres indígenas que llegan a los Centros de Salud y a los Hospitales siguen siendo maltratadas. La desnutrición que afecta a las mujeres indígenas de Guatemala es la más alta de América Latina.
«La desnutrición que afecta a las mujeres indígenas de Guatemala es la más alta de América Latina»
Todas las estadísticas oficiales que ya existen sobre desnutrición, bajos salarios, desempleo, mortalidad materna, vulnerabilidad ambiental, pobreza y demás exclusiones sociales, muestran que son los pueblos indígenas los más afectados, seguidos por ladinos pobres.
Pero este Estado no usa esta información para atender las necesidades esenciales de la población.
Consejo del Pueblo Maya.<>