(Por José Díaz)

Serrvindi, 2 de julio de 2018.- Una excepcional sequía amenaza con desaparecer al río que divide a México y los Estados Unidos. La falta de lluvias ha afectado las actividades turísticas y agrícolas, generando un dramático éxodo de habitantes. ¿El calentamiento global ha empezado a desplazar poblaciones?
En los últimos meses la frontera entre México y los Estados Unidos viene siendo escenario de diversos episodios lamentables.
A las políticas inmigratorios y separatistas aplicadas por el gobierno de Donald Trump en dicho territorio, se le suma un acontecimiento climático que pone en riesgo a uno de los afluentes más emblemático del norte del continente americano: el Río Grande.
El también conocido como Río Bravo desde el lado mexicano viene experimentando una reducción dramática de su caudal.
La principal razón sería una sequía prolongada que nace desde el Valle de San Luis, ubicado al norte de México, y que podría generar la desaparición del caudal de este famoso afluente.
“La falta de lluvia y de nieve ha causado una sequía récord que afecta al ecosistema y a la vida salvaje, aumenta el riesgo de incendios como ya lo hemos visto, y perjudica la economía”, declaró para la agencia Efe esta semana Taryn Finnessey, especialista en jefe de cambio climático de la Junta de Conservación de Agua de Colorado.
Las estimaciones que los especialistas vienen realizando sobre el futuro de este río son alarmantes. En algunas zonas el nivel del agua no llega ni al 2% de su caudal habitual, lo cual hace pensar en una posible desaparición de este afluente si en el futuro se siguen produciendo este tipo de sequías.
<>Afecta la economía.
La situación crítica que vive el Río Bravo es una demostración de la afectación que genera el cambio climático por la economía.
Tanto para México como Estados Unidos este río ha sido durante mucho tiempo atractivo turístico cuyo caudal también se ha reducido. Esto último debido a que las altas temperaturas han perjudicado las actividades al aire libre.
A eso se le debe sumar la drástica disminución de la actividad agrícola, lo cual ha generado un éxodo de pobladores de las zonas rurales del sur de los Estados Unidos hacia las grandes ciudades.
Como lo vienen anunciando los especialistas ambientales desde hace años, una de las primeras consecuencias del calentamiento global empieza a ser el desplazamiento de los pueblos.
Por el momento, las esperanza de quienes aún habitan los alrededores del Río Bravo, en México y Estados Unidos, es que a mediados de julio se active la temporada de lluvias que resucite la vida en este lugar.
https://www.servindi.org/actualidad-noticias/02/07/2018/sequia-amenaza-al-rio-bravo <>