(Por José Diez)

Recibido por una gentileza del autor. 13 de septiembre de 2017.
Con las espadas degollaron humanos. Abrieron la maleza rica en productos naturales. Expropiaron la belleza virgen de culturas y civilizaciones. Demolieron arquitecturas y otras, sobrevivieron.
Robaron sus creencias y sus dioses. Saquearon los minerales y las piedras preciosas.
Las tierras fueron divididas, y los reinos de las usurpación se repartieron, palmo a palmo el continente.
En ese tiempo no llegaban a la Luna, pero se trajeron un dios del lejano Universo, medio desconocido por Carlos V y Cristóbal Colón.
Llegaron con banderas, estandartes, blasones, escudos, arcabuces, lanzas, mercenarios, curas, cronistas, pendejos, maricas, soldados, felipillos, chismosos, asquerosos, traidores, embusteros, ayayeros; tinterillos, papeleros, se-llos, espejitos, leyes inventadas, locos, enfermos, cleptómanos, bonachones, enanos, y la caravana de todas las enfermedades: avaricia y ambición.
El legado de las independencias fueron parciales por la osadía de sus fieles descendientes. El virus hispánico siempre lo llevaron en la sangre repleto de vampiros, y con la bendición de dios y de otros productos religiosos fundaron las santa Inquisición.
La genética es conocido en el mundo moderno como el DNA de la corrupción. Es el sector que roba cuando es nombrado presidente de la república por la unión europea y los estados unidos. Ellos los eligen y nadie más.
El pueblo sigue flotando en el espacio contaminado por la ignorancia, incapacidad, alergia de culturas, hibridez racial y el olvido de su historia. Creen en dios que es un amorfo estigmatizado en las escuelas.
Con pérdida cerebral y el rigor de los jesuitas, monjes y franciscanos, siguen locos por los milagros del beato fray martín de porres.
¿Dónde carajo existe un milagro en estos tiempos corruptos e inflamados de odio? Solamente en los pueblos que con hierro candente bautizaron la creencia.
Si en la televisión española los ven entrando en una Iglesia a los monarcas de Estado, nuestros pueblos no piensan que eso lo hacen cada medio año, para quedar bien con los protocolos de influencia virtual, en los tiempos de la tecnología.
Y mandan soldados a los países donde los intereses de dios es liquidar al adversario religioso, que representan los millones de euros con los negocios del petróleo.
Y ojo, en los siglos pasados ¿quiénes escribieron la carta de la Independencia en los estados unidos? ¿Quiénes podían ser? los asesinos con caras de inocentes, pagados por la corona británica, los jefes mayores de las ma-tanzas medievales.
Los esclavos de la política, de la religión y del trabajador aparente, son los que más roban en los países cuya creencia es cristiana.
Los pueblos desconcientizados merodean las iglesias pidiendo votos de purificación y salvación del alma; mientras las administraciones de finanzas, comercio, energía, economía y minas, echan cálculos a sus presupuestos, que no dan tregua a las trampas bancarias.
La gente prefiere soñar en el reino de los cielos, con ángeles, santos y profetas de sus espejismos, que vivir en el reino de la tierra, amándola y defendiéndola.
El maltrato psicológico de las religiones han dejado las conciencias fuera de lugar, privada de libertad y sufriendo de amor por el resto de sus días.
Pero se están rompiendo poco a poco las estructuras sociales de complejos, los modelos de vida con los choques de la economía colonial, en la tradición de su estructura capitalista.
Los modelos presidenciales ya no son bienvenidos en las repúblicas donde subvencionan a los títeres leales al monopolio occidental.
Las materias de producción colapsan ante las desavenencias climáticas que son factores de riesgo.
La contaminación minera no es perjudicial para las empresas, pero sí, para la salud de inocentes trabajadores con riesgo a los edemas pulmonares y el cáncer.
La debacle del clima ha sido originado por los excesos de explotación de los nobles recursos. Al agotamiento de los hidrocarburos y mineros, que fueron los yacimientos millonarios; y a los excesos de la superproducción de dichas fuentes.
Ahora se quejan de la incomodidad del clima, de las variantes de la temperatura y de la extravagancia política que originaron los fraudes y abusos de poder.
Pero señores lectores reflexionen ¿Quiénes controlan el dinero en manos del Estado, dudoso y controvertido?¿El dinero de las exportaciones lo reciben directamente en efectivo? ¿En qué medida el país no se da cuenta del engaño basado en lo artificial del asunto?
La crisis de los países ricos nunca serán iguales a la crisis de los países pobres; porque esta desigualdad ya ha sido estudiada por los judíos de los chicago boys, en los tiempos de las dictaduras.
Los pueblos deben formar sus alianzas, pero, quitando a los podridos gobernantes del poder.<>