(Por Iván García-Nisa)*

SinPermiso, 21 de julio.- Un reciente estudio determina un descenso en las poblaciones del chimpancé occidental (Pan troglodytes verus). Los autores han estimado que en un periodo de 24 años (de 1990 a 2014), las poblaciones de esta subespecie se han reducido más de un 80%.
Se calcula que cada año las poblaciones disminuyen un 6% su tamaño. Además, a lo largo de estos 24 años, el rango geográfico de la subespecie ha descendido un 20% (de 657.600 a 524.100 km2).
Las causas de este descenso, según los investigadores, incluyen la pobreza de la zona, los conflictos civiles, las pandemias, la agricultura y la industria extractiva, la expansión y desarrollo de la población humana y la falta de imposición legal.
Está previsto que la IUCN cambie el estatus de la subespecie a “Críticamente amenazada” en su Lista Roja.
Por otro lado, un nuevo estudio longitudinal revela que las poblaciones del orangután de Borneo (Pongo pygmaeus) han disminuido en un 25% en la última década.
Aquellas zonas con una pluviosidad intermedia son las que presentan unas tasas de supervivencia menor, ya que existen más conflictos entre los humanos y la vida salvaje debido a la compleja interrelación entre la menor disponibilidad de alimentos.
La fertilidad del suelo y la menor productividad agrícola, y la expansión humana que conlleva la desaparición de hábitat para su conversión en zonas cultivables.
Otras amenzas a las que se enfrentan los orangutanes son los efectos del cambio climático, que está acelerando la pérdida de hábitat, y la caza furtiva para el consumo humano. Se estima que cada año se aniquilan unos 2.500 ejemplares.
Anualmente se invierten unos 26-35 millones de euros para detener el declive de la fauna salvaje en la región. Sin embargo, este estudio evidencia que el dinero no se está invirtiendo de forma efectiva. Actualmente, unos 10.000 orangutanes viven en zonas destinadas a la producción de aceite de palma.
La conversión final de estas zonas, pondrá en peligro la supervivencia de la especie. Los autores del estudio estiman la densidad poblacional de la especie en 10 individuos por kilómetro cuadrado.
Además, advierten de la urgencia de tomar buenas medidas de gestión, ya que actualmente, los esfuerzos se centran en el rescate y la rehabilitación de ejemplares, pero éstas actividades tan sólo palian los síntomas del problema real.
La solución pasa por crear una red de bosques protegidos con una correcta gestión de los mismos.
Está claro que en nuestras manos está proteger a estas emblemáticas especies, ya que son nuestras manos las que están diezmando sus poblaciones. Si no actuamos pronto, en un futuro no muy lejano nos quedaremos solos en esta gran familia de homínidos a la que pertenecemos todos.
<>Referencias:
http://bit.ly/2usKt00
http://go.nature.com/2tX8P4o
* Iván García-Nisa pertenece a la Asociación Primatológica Española.
<>Fuente: http://www.apespain.org/web/el-deceso-de-los-grandes-simios/
http://www.sinpermiso.info/textos/el-deceso-de-los-grandes-simios <>