Servindi, Ecoportal, 08 de julio.- Las urbes serán cada vez más calurosas en verano. Los climatólogos advierten de los peligrosos microclimas que hemos creado en los cascos urbanos. Mientras en el cono sur hemos empezado a sentir los embates del frío, en el otro extremo del planeta están viendo venir el verano con recelo.
No es para menos, pues esta estación es cada vez más inclemente y sus temperaturas alcanzan cada vez más máximos históricos.
Los climatólogos ya están acuñando un término para las dantescas moles de concreto que hemos estado construyendo por siglos: las ciudades son islas de calor urbano.
Si seguimos como hasta ahora, para el año 2100 las ciudades podrían ver sus temperaturas aumentadas entre 7 y 8 grados centígrados.
De estos, 5°C en total serán atribuidos al calentamiento global el resto será al efecto de isla de calor, según se detalla en un estudio de la revista Nature Climate Change
<>Las islas de calor nacen por varios factores:
>La ausencia de vegetación que generen sombra y consumen calor como combustible para la fotosíntesis.
<La construcción de edificios cada vez más altos y más contiguos entre sí, lo que evita que entren y salgan suficientes ráfagas de viento que refresquen a nivel del suelo y hacia arriba cerca de este.
>El hormigón, el ladrillo y el asfalto tienden a calentarse más rápidamente que otras superficies como el suelo de tierra y la vegetación.
>La circulación de tránsito cada vez más denso hacen que se acumulen gases de efecto invernadero y elevación de las temperaturas a causa de los coches.
<>Efecto ecológico y económico mundial.
El 5% de las ciudades más pobladas del planeta verían aumentadas sus temperaturas, incluso por encima de los 8°C, según advierte Francisco Estrada, especialista del Instituto de Estudios Ambientas de Amsterdam, y coautor de la investigación que analizó las temperaturas de 1.692 ciudades de todo el mundo entre 1950 y 2015.
Los especialistas desarrollaron, a partir de la información decantada, una proyección del impacto económico del fenómeno de las islas de calor.
Las pérdidas en el PIB de los países más afectados fluctuarán entre -1.4% y -1.7% por año hasta 2050 y entre -2,6% y -5,6%, con picos de -10,9%, hasta 2100.
La infraestructura habitacional, pública, energética y turística se verán sumamente afectadas con el calentamiento global a causa del fenómeno.
Aunque las ciudades solamente ocupan el 1% de la superficie de la Tierra, consumen el 78% de los recursos energéticos, a la vez que producen el 60% de todo el CO2 que se libera a la atmósfera a diario, especialmente por la combustión de carbón e hidrocarburos para calefacción, generación energética y transporte.
Según vaticina la ONU, para el 2050 el 70% de la población mundial vivirá en ciudades, algo que tendrá efectos nefastos en el planeta:
“Tendremos a un planeta progresivamente más urbano, donde el calentamiento que suponen las islas de calor se extiende, aumentando su intensidad y su escala de afectación, por lo que cabe esperar que constituya una contribución apreciable al calentamiento global”, advierte el climatólogo Javier Martin-Vide.
<>Fuente: Ecoportal: http://www.ecoportal.net/Temas-Especiales/Habitat-Urbano/La-ciudades-microclimas-artificiales-del-calentamiento-global.
https://www.servindi.org/actualidad-noticias/28/06/2017/la-ciudades-microclimas-artificiales-del-calentamiento-global <>