(Por Jesús Chucho García)

Recibido de Arysteides Turpana, 17 de octubre.- El planeta está en un peligro inminente de desaparecer debido al calentamiento global como resultado de las emisiones de gases contaminantes, la deforestación y la explotación intensiva de minerales estratégicos en el corazón de la madre tierra.
 
Ese modelo depredador queramos o no, está vinculado al fatídico 12 de octubre de 1492 con el mal llamado descubrimiento de América que marco el proceso minero extractivo y explotación del monocultivo Agrícola y pecuario, hoy también generando cáncer de suelos por el uso de fertilizantes y de semillas transgénicas.
Ni en África ni en este continente, tenían prácticas minera extractivista de explotación intensiva como las que trajo Occidente a estas tierras y que con el tiempo se convirtió en el modelo de desarrollo con poco crecimiento imperante en estos cinco siglos.
Con el mal llamado descubrimiento de las Américas, España buscaba el dorado donde se encontraría dos de los minerales de mucho valor en Europa, es decir plata y oro, lo cual va iniciar un proceso de transformación económico, cultural, social, espiritual y demográfico.
Como dicen los cronistas y analistas de la colonización española. Plata y oro, fueron los minerales que va iniciar hasta el sol de hoy la economía basada en la explotación intensiva de las minas de oro y plata, sin descartar en pequeña escalas el cobre, estaño y plomo.
Aun el petróleo y el gas distaban mucho de hacer su aparición. Las consecuencias de este proyecto comenzó por el exterminio de más de doce millones de aymaras, quichua, aztecas, Caribes, entras civilizaciones indígenas.
La geografía de la explotación minera inicialmente se ubicaba Colombia (Carabaya, Antioquia, Chocó, Popayán y Zaruma), Guanajuato (México) o Potosí (Bolivia), Perú, Argentina, por poner solos unos ejemplos.
No se imaginaria el jefe azteca Moctezuma al ofrecer a Hernán Cortez la imagen de un sol de oro, las consecuencias que esto traería posteriormente. El pintor Alemán Durero, para comienzos del siglo XV escribió lo siguiente en esa época:
“También he visto los objetos que fueron traídos al rey desde el nuevo país del oro: un sol todo de oro, de una toesa de ancho: asimismo, una luna toda de plata, de igual tamaño asimismo, dos gabinetes llenos de armaduras semejantes.
Asimismo, toda clase de armas, escudos,… sorprendentes armas de defensa, curiosas vestiduras, atavíes de noche y toda clase de singulares objetos de diverso uso, mucho más bellos de ver que jamás lo fueron objetos sorprendentes.
Las dichas cosas eran todas preciosas, habiéndoselas estimado en 100.000 florines. En mi vida he visto nada que haya regocijado tanto mi corazón como estas cosas.”. Eso fue el principio del fin.”
«»Exterminio indígena y esclavización africana.
Luego vendrían las discusiones ideológicas, filosóficas y religiosas para justificar el modelo minero extractivo. Ginés de Sepúlveda y Bartolomé de las Casas discutieron sobre la legitimidad de la conquista y sus métodos.
Lo cierto es que como resultado de esas discusiones, De las casas ante el exterminio de los indígenas causado por el modelo minero extractivo propondrá llevar a las colonias españolas hombres de y mujeres de África para continuar la explotación minera.
Así procedió a suplantar la mano de obra indígenas por la mano de obra de trabajo y valor agregado intelectual de los africanos, ya que estos habían tenido trabajo en las Minas de Oro del antiguo imperio Mali, Ghana, entre otros.
Los puntos de extracción de los y las africanas estaban ubicados específicamente en la costa Atlántica de África, desde lo que hoy es Senegal hasta Angola.
Según las cifras conservadoras se extrajeron o secuestraron más de 20 millones de africanos subsaharianos para el proyecto minero extractivo de las Américas y la aparición del monocultivo en los siguientes rubros:
Algodón, caña de azúcar, cacao, café, índigo, tabaco. A lo largo del siglo XX descubrieron nuevos minerales como el Uranio y Cobalto los cuales han traído guerra desbastadoras en África y una serie de conflictos en nuestra América.
A medio milenio del llamado descubrimiento de América, el modelo minero extractivo sigue imperante hoy más que nunca trayendo graves secuelas sociales, culturales y lo que he denominado ECOCULTURICIDIO es decir la destrucción de la diversidad cultural y la ecología.
De los pueblos y comunidades donde estos proyectos, tanto en África como en las Américas, se siguen implementando sin respetar los acuerdos recientes internacionales sobre el acelerado proceso de destrucción del planeta. Eso fue lo que nos dejó el 12 de octubre de 1492…la ruta de la muerte planetaria.
http://www.alainet.org/es/articulo/180990