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(Por Miguel Hernández Díaz foto)

Recibido de María Victoria Eraso, corresponsal de Prensa Indígena.org - La Ventana, 14 de Octubre.- En cuanto al Buen Vivir de los pueblos Maya, Náhuatl y Quechua-aymara es otra política de contrapoder con la política dominante, que se pone al frente para abrir un diálogo para un consenso, para que exista un trato de iguales.
 
 
Por ello, el trabajo de investigación del buen vivir es una ilustración política de los pueblos de México, Perú y Bolivia, en donde se mencionan algunos principios filosóficos, los desarrollos culturales y los enfoques para la vida digna de los pueblos originarios.
El Buen Vivir en maya, o maya tzotzil de Chiapas es Lek Kuxlejal, el sentido de lek (bien) y kuxlejal (vivir la vida), son las visiones y valores de los pueblos mayas en general, se pueden explorar algunos valores de las comunidades, que aún sobreviven pobres hasta en la actualidad, y que ofrecen aspiraciones de rescatar el origen común desde el pensamiento ancestral.
Podemos mencionar algunas claves que nos lleva a plantear el buen vivir. Uno de los objetivos es la descolonización desde el planteamiento epistemológico de la cultura, el valor de la comunicación entre los miembros de la comunidad y la política que los lleva a abrir un nuevo espacio para el consenso ante los gobiernos en sus naciones.
El pensamiento es vivir en comunidad, actúa desde su interioridad y se pretende vivir en común acuerdo, conformando una unidad social, con las visiones desde la tradición. Carlos Orlando Oliva opina de manera similar sobre el tema:
"Un mundo construido por cosas y en las cosas, nos hace ver y sentir (para otros, en especial para los grupos dominantes) como "cosas" incluyendo los humanos, humanidad que en muchas cosas también es negada. Se prioriza un bienestar, un bien tener, y raras veces se menciona el bien ser".[1]
Es decir, la voz del oprimido nadie la escucha porque está considerado que no tiene sentido y valor en el pensamiento colonizador. Sin embargo, en la actualidad se están construyendo leyes a favor de los pueblos de América.
Por ejemplo, en Ecuador y Bolivia, ya existen constituciones que favorecen con la libertad de expresión y de libre tránsito en los territorios nacionales de los quechuas y aymaras.
Mientras, en los pueblos de México, casi están nulo estos avances políticos, los gobiernos se niegan a otorgar la autonomía y la autodeterminación de los pueblos, ni con el levantamiento zapatista de 1994 se pudo hacer algo para el bien de los pueblos originarios de México.
No obstante, la política mexicana no permite que el pueblo ejerza su poder guiado bajo las tradiciones locales, sino que lo oprimen argumentando que preservan el orden del bien de la sociedad.
Estas cuestiones parecieran una violación de las leyes mexicanas, nada tienen que ver estas leyes con las leyes originarias.
Contrastando con la idea del presidente boliviano, Evo Morales, se ofrece esta frase, compilada por Carlos Orlando Oliva, "poder obediencial", y en el EZLN es mandar obedeciendo, que es lo más correcto en el pensamiento de un pueblo, debe ser un gobierno que tiene el poder obedeciendo al pueblo y atender las necesidades y las demandas de las comunidades.
Asimismo, la naturaleza no debe ser destruida y explotada por empresas, que la utilizan para sus propios intereses en los pueblos, la naturaleza es parte de la vida que no se explota por ser la riqueza de la humanidad.
En el pensamiento maya, la madre tierra es un ente que tiene vida y corazón como él, ¿cómo es posible que no se le respeta? En el maya se le habla con palabras sagradas para que se siga generando vidas y dándonos de comer, es donde crecen los alimentos para los seres vivos.
Esta forma de vida es el contrapoder que se ostenta hoy en la política, debe ser respetada por ser tan natural en la vida humana, la otra filosofía denominada "alternativa" , supuestamente por carecer de sistemas originales, es tiempo de que trascienda como cualquier filosofía de los pueblos del mundo.
2. La interpretación del trabajo de Rafael Lara Martínez, con el tema de Buen Vivir en el pensamiento náhuatl, es yek nemilisti, una pauta para defender la cultura, a través de la política se expone con rigor de los valores éticos, que conlleva a una valoración frente a la cultura dominante.
Esta alternativa política de la defensa desde la yek nemilisti consiste en analizar las partículas de las palabras, que significado tiene el vivir bien del pueblo náhuatl, y el ser de la persona debe gozar plenamente la vida y de su entorno natural.
El término panu yek es entendido como lo que transcurre gozando durante la vida, y en el tlaltícpac (el mundo tierra) debería ser el mundo feliz, donde se debería disfrutar lo que se hace en el trabajo; aunque también tiene su contrario, la tristeza de los seres vivos existe por estar en el mundo.
Sin embargo, el nemi yuli tiene un sentido de enfatizar la idea de un movimiento y el cambio constante de la vida. El sentido cíclico de la vida tiene estas características por estar sujetos al tiempo-mundo y el movimiento que causan las cosas de la naturaleza.
Así, la palabra nemi es una idea de andar en el mundo; y panu es pasar o transcurrir el tiempo de la vida, que provoca cambios en los cuerpos por medio del tiempo, que esta entendido como el Ollín Tonatiuk (el Sol en movimiento), que hace rotar y trasladar nuestra madre tierra por medio del Sol.[2]
En este sentido, yek nemilisti (el buen vivir) en náhuatl es una consonancia entre el orden social y el orden cósmico, por el transcurso cíclico del ser humano, preserva una memoria para reconocer su pasado comunitario.
Por ello, el buen vivir es el transcurso de vivencia y su dignidad de ser, así como el trato armónico de la naturaleza, que se convive con ella para que haya un trato común entre ambos seres vivos, una cohabitación en su medio geográfico y el diálogo en ritos para entenderse mutuamente.
Lo cierto, es que los seres vivos son de diversos reinos, que el nahua habla en metáforas a Tonatiuh, con una comunicación que transmite ideas a los seres sobrehumanos.
El yek nemilisti mantiene el respeto a las cosas, al género humano, a las creencias espirituales y utiliza la lengua para expresar ideas. El aprecio al mundo que genera la vida ofrece la continuidad de la vida, el tlaltícpac es el sostén del cuerpo y proporciona los alimentos a todos los seres vivos.
En conclusión, en el yek nemilisti (el buen vivir) son analizadas las partículas de las palabras, el nemilisti es la vida, el nemi es el ser de estar, vivir y morar en el mundo, la conducta, la manera de vivir.
Qualli ipan nemilisti es la vida regular, la perseverancia del bien de sí mismo y con el otro. Asimismo, el yejyékmet significa de ser bueno, ordenado, la simpatía, lo correcto, la eficiencia, buena novedad en la vida, etc. El yéka esta muy bien, muy lindo, el de excelente apariencia, etc.
El niyek es ser bueno, servir para algo al otro. El yectia es hacer su propio bien, que llega a ser mejor en la vida. El ni nemi es estar vivo, el ser del mundo, morar en el mundo, estar listo en cualquier circunstancia de la vida, con excelente juicio para darse cuenta de su existencia en el mundo.
3. El buen vivir en quechua tiene sentido en la lengua: Sumak Kawsay. El Sumak es la plenitud, sublime, excelente, magnífico, hermoso y superior. Mientras Kawsay es la vida, ser estando, estar siendo. Carlos Orlando Oliva Muralles, en Internet argumenta una ética del valor de la vida.
El Plan Nacional en Ecuador en el 2008, fue incorporado en la Constitución Política de esta nación, que establece en los artículos 275 al 278 el "Régimen de Desarrollo.
"El Buen Vivir requerirá que las personas, comunidades, pueblos y nacionalidades gocen efectivamente de sus derechos, y ejerzan personalidades en el marco de la interculturalidad, del respeto a sus diversidades y de la convivencia armónica con la naturaleza".[3].
Asimismo, el artículo 72 de la Constitución que respecta al conocimiento del derecho de la conservación de la naturaleza como parte de la vida, sin su presencia no habrá vida ni seres vivos, todos provienen de ahí para la vida, "al respeto integral de su existencia, al mantenimiento y la regeneración de sus ciclos".[4]
Interpretando su idea en relación a la naturaleza, es unidireccional, la naturaleza no nos necesita, nosotros si la necesitamos porque es parte nuestra. Sin embargo, a la naturaleza hemos hecho daño, debemos reflexionar para respetarla por ser parte de nuestra existencia, se debe reconocer como sujeto.
Las empresas internacionales no han querido reconocer, demuestran ser incompatibles con la vida, observan como un simple ser de la naturaleza, siendo un objeto de uso para el progreso moderno. Así, el buen vivir ha tomado esta política, la lucha de la conservación de la naturaleza, que cada vez más ha sido deteriorada en todo el planeta tierra.
El Vivir Bien en Bolivia establece en la Constitución Política con estos términos: Suma Qamaña. El Suma es plenitud, sublime, excelente, magnífico y hermoso. Qamaña es vivir, convivir, estar siendo y ser estando.
En el sentido ético es cuando esté uno bien con la naturaleza, tiene una recompensa de estar sin novedad de la salud de la persona, tanto en el espíritu de los ancianos y los niños de diversos sexos. Por ello, la naturaleza es la vida que ofrece de cada ser vivo en la pachamama, el vivir bien con armonía a todos, tanto los animales, las plantas y los minerales.
El ser humano necesita algo más, tiene la necesidad de manifestar un ritual dirigido a ella para que le sean dadas sus peticiones. Un ritual consiste en rezos, en poesía, en cantos, en danzas, etc. Estas son las pautas para lograr una petición para satisfacer las necesidades del ser humano.
Carlos Orlando Oliva recoge la versión del presidente boliviano, Evo Morales Ayma, con respecto a la ética de vivir bien: "Construir un socialismo comunitario en armonía con la Madre Tierra. Ésta es nuestra manera de estar en el mundo.
Nuestra visión de armonía con la naturaleza y entre los seres humanos es contraria a la visión egoísta, individualista y acumuladora del modelo capitalista. Nosotros, los pueblos indígenas del planeta, queremos contribuir a la construcción de un mundo justo, diverso, inclusivo, equilibrado y armónico con la naturaleza para el Vivir Bien de todos los pueblos".[5] 
Asimismo, Jörg Elbers recoge la idea de Fernando Huanacuni, que respecta a la idea de vivir bien en Bolivia, "Vivir bien es la vida en plenitud. Saber vivir en armonía y equilibrio; en armonía con los ciclos de la Madre Tierra, del cosmos, de la vida y de la historia, y en equilibrio con toda forma de existencia en permanente respeto".[6] 
Todo ello, el vivir bien es la vida colectiva del ser humano con la naturaleza, con una vida armónica que esta basada en los valores éticos, el respeto del ser humano con la naturaleza es lo más natural en el pensamiento de los pueblos originarios de nuestra América.
El contrapoder a través de Buen Vivir de los pueblos originarios latinoamericanos, esta entendido como parte de la solución de los problemas para la vida originaria, una propuesta de contraponerse con los países que manifiestan el sistema capitalista en el mundo contemporáneo.
El capitalismo en el pensamiento de los pueblos originarios causa una incertidumbre en la vida humana, sólo proyecta una acumulación económica del bien individual, con la mentalidad de decir que todo es posible la  acumulación de la producción económica.
Este proyecto de acumular las riquezas es la contrariedad en el pensamiento de los pueblos, que sólo piensan en una producción para lo suficiente en el sostén familiar, y pensar la vida de vivir plenamente en común acuerdo de las comunidades.
Sin embargo, los pueblos de nuestra América están hoy en la reflexión de buscar o recordar el pasado ancestral, que vivían bien, sin presión cultural, social, política y espiritual.
Por ello, los pueblos están deseosos de ser libres en todos los sentidos de la vida humana, sin imposición en la vida cotidiana, tampoco permiten la dependencia política y social, los pueblos anhelan esta meta de ser libres, dignos y justos en su propia vida.
El EZLN admira la autodeterminación de su desarrollo político y cultural, con las prácticas comunes, que decide ser libre en el periodo de la vida comunitaria, "un pueblo donde quepan muchos mundos".
En los pueblos en América Latina es tiempo de buscar el buen vivir, contraponiéndose al desarrollo convencional de los países capitalistas, pretenden el reencuentro de sus ideas y orígenes ancestrales, lo que no significa el retraso de la cultura originaria, sino la mentalidad de desarrollo a partir de sus propios pensamientos.
El reconocimiento de sus culturas es la recuperación de la tradición histórica, con mayor criterio y cuestionamientos que les llevan a mejorar las situaciones impuestas, que antes las tuvieron en los momentos de sus civilizaciones que se conocen en los códices y zonas arqueológicas.
Sin embargo, la llegada de los europeos en nuestra América invadieron los recursos, destruidas, rezagados y amenazados en la destrucción total de una civilización milenaria.
Así, hoy los pueblos tienen la nueva concepción sobre el reconocimiento de sus raíces culturales, la construcción de las nuevas nacionalidades ancestrales, José Martí llamó a nuestra América:
Abya Yala, con el sentido de reconocimiento de nuestra América originaria, que se puede pensar como los primeros pobladores de nuestra Madre Tierra, que hoy se llama América por Américo Vespucio.
Cabe aclarar que este nuevo proyecto es el consenso político de ambas culturas de pueblos, tanto los originarios de América y los occidentales, que haya un acuerdo de buen trato de igualdad como seres humanos, que se eviten las imposiciones políticas y culturales, un consenso de respeto de valores culturales, que se manifieste ya la interculturalidad entre los pueblos de América, Europa y el mundo en general.
La realidad es la presencia de la modernidad, en todos los rincones de la tierra existe la globalización política, cultural, económica y tecnológica, que es imposible remediar ni impedir que se dé en las comunidades originarias; por un lado, es para el bien de la sociedad mundial y, por el otro, ha causado la destrucción de los valores locales de los pueblos.
Por lo menos que exista el respeto de nuestras diferencias raciales, culturales, la libre determinación de la vida comunitaria para el buen vivir como les plazca y que sean tomados en cuenta en la vida social en sus naciones.
Con esta propuesta será exitosa de la recuperación de sus raíces culturales, el desarrollo de sus localidades, la trascendencia de la educación de diversos niveles y la enseñanza nacional de las culturas originarias.
En los países de Ecuador y Bolivia, el Sumak Kawsay (buen vivir) esta latente en la política, y en aymara es Suma Qamaña (Vivir Bien). En ambos términos de las lenguas tienen similitudes, aunque pueden haber pequeñas diversidades en sus acciones culturales de ambos pueblos; por cierto, éstas culturas están muy hermanadas por sus orígenes históricos y lingüísticos.
Cabe mencionar que en los pueblos originarios de nuestra América existen manifestaciones morales, como el caso del Buen Vivir; los Mapuches de Chile, los Guaranis de Paraguay, los Kunas de Panamá, los Achuar de Amazona, los Mayas y los Nahuas de México, etc.
José Martí acogió la palabra Abya Yala en la concepción kuna de Panamá, o el sentido de América Latina, el pensamiento filosófico del territorio de los que habitan en nuestra América, que tiene que ver con la búsqueda de Buen Vivir entre los pueblos, aunque las lenguas son variadas, pero tienen el mismo sentimiento de la vida, por lo que es necesario que se unan los pueblos de América.
Por ello, el Sumak Kawsay es la cultura de la vida de los pueblos, cada quien interpreta la manera de ser de la vida, el conocimiento coincidente entre ellos, pero cada quien manifiesta a su manera, conforme a los periodos que ejercen y los lugares de nuestra Madre Tierra.
Esta idea de Buen Vivir fue construida bajo un esfuerzo en pensamiento colectivo, a base de organizaciones para trascender en la búsqueda del bien para vivir mejor en colectividad.
La nueva forma de vivir es organizarse en grupo, compartir el bien común, el nuevo paradigma de la vida, que lleva a la recuperación de las culturas que se han perdido de los pueblos de América.
Por ende, el Buen Vivir es practicado por los pueblos que tienen origen ancestral, lo que José Martí llamó Abya Yala es un sentimiento de vivir bien en Latinoamérica, que se debe acoger en el pensamiento de los pueblos como parte de la identidad común, y busca del bien sin dominio ni imposiciones de otras naciones.
Esta práctica del bien de los pueblos lleva a la propuesta alternativa de vida, a base de luchas con sus oponentes que les impusieron una vida de dependencia cultural, política y económica en sus comunidades.
Esta propuesta de contrapoder en filosofía política latinoamericana es vista desde la periferia de la Filosofía occidental, que nace en el pensamiento de la vivencia de los pueblos originarios, la resistencia de la manifestación de los problemas que han vivido con los gobiernos nacionales.
Ésta política del Buen Vivir de los pueblos es un modo de vida del ser humano que busca el bien, que goza plenamente de este mundo donde caben muchos mundos. El modo de vida de los pueblos aún hasta hoy no han sido absorbidos totalmente por el sistema capitalista moderno.
Por ejemplo, las sabidurías locales no han sido absorbidas para la modernización cultural, ni mucho menos incorporadas en los contenidos educativos de los países latinoamericanos.
La importancia de la incorporación de los saberes originarios será espléndido que se impartieran en la enseñanza a las nuevas generaciones de los países y definir su identidad nacional, como país que conserva sus diferencias entre los países que conforman nuestra América.
Estas culturas originarias están en un reto frente a la cultura hegemónica, que aun desacredita sus existencias por no compaginar con ellas las forma de vida, la ideología, la política y la economía, que son aspectos fundamentales para el mundo occidental, que no comparten sus ideas de vida, los pueblos latinoamericanos no pretenden la acumulación de riquezas, sólo viven con lo necesario para el sustento familiar.
Indudablemente, los pueblos del mundo ya tienen mezclas de un pueblo a otro, la lengua sufre cambios con el español, la mayoría hablan en los pueblos de América Latina.
Así, la política del Buen vivir es invitar a romper todos los prejuicios negativos de los gobernantes, que los pensamientos deberán ser valorados a través de la construcción de los conceptos, sustentar el desarrollo del progreso de las culturas, que piensan desde la praxis y la abstracción como nos muestran en sus matemáticas, arquitecturas, el lenguaje, el descubrimiento de las curaciones, etc.
Ante la colonización del poder occidental es necesario contrarrestarla a través de la política del Buen Vivir, la organización en conjunto de los pueblos, con la idea que haya dignidad de vida, y protestar que se cumpla la política internacional de la ONU que respecta de los derechos humanos.
Asimismo, la defensa de la explotación de los recursos naturales, que no sea contaminada la naturaleza, porque es parte de la vida humana.
Así, el Buen Vivir es una política que pretende salir del subdesarrollo, que se trasciende al desarrollo propio, con sus propias fuerzas, valiéndose de sus conocimientos y recursos que les brindan liberarse de la colonización ideológica y política con la sociedad hegemónica.
Este anhelo, ¿cuántos pueblos han logrado ser libres hasta hoy en nuestra América? Por ejemplo, el pueblo guaraní de Paraguay ha logrado la presencia nacional en el país; el aymara de Bolivia esta en la Constitución Política que se ha denominado:
Estado Plurinacional de Bolivia; el quechua de Ecuador esta en la Constitución Política de la nación, la búsqueda del buen vivir para que vivan mejor. El quechua de Perú sólo tiene presencia como parte de la sociedad nacional, no aparece en algún artículo constitucional.
En los pueblos originarios de México, aún no hay una política de la búsqueda de vivir bien, sólo existe en el artículo cuatro de la constitución, que expresa el país tiene carácter de diversidad cultural como nación plurilingüe.
Hay pueblos que viven en el abandono, aunque las culturas nunca han sido legales en sus naciones, por ello, viven en la periferia dentro de la sociedad nacional, no son atendidas sus necesidades y demandas con los gobiernos de los países latinoamericanos.
A pesar de que las culturas originarias son  ricas por sus raíces milenarias, no son aceptadas para la riqueza de la cultura mundial, aunque son importantes para la identidad de cada país latinoamericano.
En efecto, "el buen vivir asoma como una categoría en permanente construcción y reproducción.
En tanto planteamiento holístico, es preciso comprender la diversidad de elementos a los que están condicionadas las acciones humanas que propician Buen Vivir, como son el conocimiento, los códigos de conducta ética y espiritual en relación con el entorno, los valores humanos, la visión del futuro, entre otros".[7]
Asimismo, el pensamiento sobre la naturaleza es parte de la vida humana, pero esta aislada en el pensamiento occidental, en cambio en los pueblos la vida la viven en común por el trato que existe en la rituadad.
Así, la naturaleza se humaniza por ser parte de ella, como un sujeto por tener corazón y se convive con ella, no se esta en conflicto, sino en armonía por el diálogo ritual que se da a través de los rezos, cantos y danzas.
Mientras, la naturaleza en el pensamiento occidental esta cosificada por verla como un objeto de uso para explotarla y dominar, para poder extraer el beneficio y para el bien económico para la acumulación de riquezas.
El buen vivir es una idea de respeto a la naturaleza de los pueblos inkas de Ecuador: "En dicha Constitución, aprobada el año 2008, al reconocer los Derechos de la Naturaleza, es decir entender a la Naturaleza como sujeto de derechos, y sumarle el derecho a ser restaurada cuando ha sido destruida, se estableció un hito en la historia de la humanidad.
La restauración difiere de la reparación que es para los seres humanos, cuyas condiciones de vida pueda verse afectadas por algún deterioro ambiental provocado por otros seres humanos. Por igual, trascendente fue la incorporación del término Pacha Mama, como sinónimo de Naturaleza, en tanto reconocimiento de plurinacionalidad e interculturalidad".[8]
Esta es la cultura de los incas, pero también de los mayas, los nahuas y del resto de los pueblos del mundo, que tienen la misma noción sobre el respeto a la naturaleza, los animales, vegetales y minerales; no existe inferioridad, no hay mayor ni menor, cada reino tiene su manera de ser y de tratarse según su especie y naturaleza.
Por todo lo anterior, los pueblos de latinoamericanos deben reflexionar sobre el mundo, la vida en común entre los humanos y el respeto a la naturaleza, que vivan estas culturas, que no comparten tanto con la cultura occidental.
En conclusión, el buen vivir es un pensamiento plural, que se vive en común acuerdo y el respeto con las especies, un mundo donde caben todos los mundos, sin distinción ni exclusión, con el respeto de las diferencias. Este pensamiento de buen vivir es la armonía con la naturaleza que  habitan con la misma Madre Tierra.
«»Notas:
[1] Bajar en Internet: http://www.albedrio.org.com  
[2] Interpretación a Rafael Lara Martínez. Bajar su correo electrónico: soternmt.educ
[3] Carlos Orlando Oliva. Ver en Internet http:// www.albedrio.org.com
[4] Ibidem.
[5] Ibidem.
[6] Jörg Elbers. Ciencia holística: para el buen vivir. Quito, Ecuador, CEDA, 2014. P. 107.
[7] Carlos Orlando Muralles. Ver en Internet http: www.albedrio.org.com
[8] Ibidem. 
http://laventana.casa.cult.cu/noticias/2016/10/14/el-buen-vivir-de-los-pueblos-originarios-en-america-latina/