(Por José Díaz)

Servindi, 1 de abril de 2019.- Defensora de los mercados tradicionales indígenas fue asesinada, aparentemente, por un miembro de una municipalidad local. Este crimen ahonda la situación de vulnerabilidad contra los activistas ambientales e indígenas en México, que es el segundo país más peligroso de América Latina para realizar activismo.

En los últimos años, la vida de los activistas y defensores indígenas en América Latina viene afrontando un proceso de vulnerabilidad.

Un claro ejemplo ha sido el reciente asesinato de la defensora náhuatl Eulodia Lilia Díaz, asesinada el pasado fin de semana de un disparo dentro de su domicilio en el municipio de Santiago Tianguistenco, en el estado mexicano de Hidalgo.

Según ha dado a conocer el Centro de Derechos Humanos “Zeferino Ladrillero” (CDHZL), el asesino sería una persona vinculada a la administración municipal de Santiago Tianguistenco.

Esto debido a que desde hace unos meses los municipales intentan desactivar la actividad comercial indígena que se realiza en el mercado tradicional (tianguis) de la zona.

Este mercado forma parte de una actividad tradicional practicada en la zona de manera autónoma por miembros de los pueblos indígenas otomís, tlahuicas y nahuas.

En medio de este conflicto, Eulodia Lilia Díaz se caracterizó por defender con firmeza el derecho de los comerciantes indígenas a seguir practicando el trueque milenario.

“Esta práctica ha sido considerada patrimonio cultural, razón por la cual los gobiernos municipales han querido cooptar esta actividad para administrarla económicamente y aparentar acciones realizadas en favor de los pueblos indígenas del municipio”.

Declaró el integrante del CDHZL, José Antonio Lara Duque, quien pidió al presidente mexicano Andrés M. López Obrador que brinde seguridad a los demás miembros del tianguis.

<>Ola de crímenes.

Lo cierto es que el asesinato de Lilia Díaz forma parte de una ola de crímenes que en los últimos años se ha agravado en México.

Según información del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), durante el 2018 se registraron 49 ataques a defensores ambientales y de territorio en este país, así como 21 asesinatos a activistas.

Desde una visión un poco más panorámica, entre los años 2010 y 2019 se registraron 440 ataques contra defensores ambientales, organizaciones y comunidades indígenas.

Estas cifras han convertido a México en el segundo país más peligroso de América Latina para el ejercicio del activismo, solo superado por Honduras.

Lo más preocupante del informe del CEMDA, es que el propio Estado de México es el principal agente de agresión contra los pueblos indígenas mexicanos con un 36% de responsabilidad en los ataques a activistas, siendo las empresas del sector privado las ubicadas en segundo puesto con 8%.

https://www.servindi.org/actualidad-noticias/31/03/2019/asesinan-activista-nahuatl-en-mexico <>