(Por Immanuel Wallerstein)

Imagen: El Intransigente.
Servindi, La Jornada, 13 de noviembre, 2018.- La respuesta breve a esta pregunta es: ni una ni otra. Mientras escribo, una semana antes de las cuentas definitivas de las votaciones estadunidenses del 6 de noviembre, el consenso parece ser que son muy apretadas.
La mayoría de los analistas la consideran una elección a favor de Donald Trump, en dos sentidos: primero, casi todos los votantes están escogiendo sus candidatos a senadores, representantes, gobernadores o cargos menores en función de sus sentimientos hacia Trump.
Segundo, los resultados afectarán profundamente la fuerza política ulterior de Trump.
Si los republicanos mantienen el Senado, serán capaces de llenar los cargos judiciales federales con un control probable por largo tiempo por venir. Para la coalición antiTrump esto representa una catástrofe.
Si los republicanos mantienen la Cámara de Representantes, aun por un voto, serán capaces de garantizar un programa fiscal de su preferencia.
Además, la victoria del presidente estadunidense hará más fácil las conductas represivas que las fuerzas antiTrump ven como un gran peligro: otra catástrofe.
Si los republicanos ganan las elecciones de gubernatura, podrán falsificar resultados electorales para su beneficio por lo menos 10 años –una tercera catástrofe.
Inversamente, si los demócratas ganan el Senado, pueden forzar a que sean designados los así llamados candidatos más moderados, terminando con el sueño de la coalición pro Trump.
Si los demócratas ganan la Cámara de Representantes, pueden proseguir con el hostigamiento mediante investigaciones hacia Trump y su gente, y por tanto obtener mayor fuerza en las elecciones presidenciales de 2020, lo que sería una catástrofe para las fuerzas pro Trump.
Si los demócratas ganan las elecciones de gubernatura, pueden revertir mucho de la falsificación electoral del pasado a su beneficio.
Por supuesto, puede haber resultados que sean una mezcla de estos resultados, con consecuencias inciertas. Cualquier pérdida para Trump debilitará aún más su poder dentro del partido republicano.
Lo que está equivocado con estos análisis es la suposición de una sobrevivencia prolongada de la conducta electoral victoriosa. Quienes mantienen los cargos mueren.
A la gente la corren de sus cargos. Las realidades económicas cambian drásticamente y con tales cambios con frecuencia viene algún cambio en la atmósfera política, pese a los resultados electorales previos.
No debemos olvidar que vivimos en las caóticas fluctuaciones de una crisis estructural del moderno sistema-mundo.
Las fluctuaciones alocadas son la realidad básica. Nada dura demasiado. Hoy puede haber catástrofes y mañana salvación. Y luego de nuevo la catástrofe.
Lo seguro es que debemos votar como pensemos que sea mejor para evitar lo negativo a corto plazo. Pero las victorias son necesariamente de corto plazo: importantes pero nunca decisivas.
<>Traducción: Ramón Vera-Herrera.
<>Fuente: Publicado el 11 de noviembre en La Jornada:
https://www.jornada.com.mx/2018/11/11/opinion/022a1mun#texto
https://www.servindi.org/actualidad-noticias/13/11/2018/elecciones-en-eu-catastrofe-o-salvacion <>