(Por Emilio Godoy)

El estado de Sonora, el más extenso de México, pretende reducir sus emanaciones de gases de efecto invernadero entre 80 y 90 por ciento para 2050 y generar 43 por ciento de su energía de fuentes limpias para 2030, dentro de su Estrategia de Crecimiento Verde. Entre otros muchos beneficios, el plan reducirá la contaminación de su capital, Hermosillo, que se observa en la imagen. Crédito: Change.org
México, 7 de diciembre de 2018 (IPS).- El norteño estado de Sonora busca posicionarse a la vanguardia en México en la transformación sostenible de su economía.
Pero enfrenta retos mayúsculos, como reverdecer su matriz energética y depender menos de la minería, muy contaminante y que deja pocos beneficios a sus arcas públicas.
Ese territorio federal, uno de los 32 en que se divide administrativamente este país latinoamericano, ya cuenta con una Estrategia de Crecimiento Verde (ECV) y un Plan Estatal de Acción ante el Cambio Climático para el Estado de Sonora, así como un atlas de riesgo local y un consejo consultivo multisectorial.
La ECV, lanzada en 2017, marcha “bastante bien, es una estrategia con una visión de crecimiento verde que busca crecimiento económico, potenciar desarrollo humano, inclusión social y productividad de recursos naturales y resilencia al cambio climático”.
Dijo Pablo Martínez, representante en México del intergubernamental Instituto Global para el Crecimiento Verde (GGGI, en inglés).
El especialista explicó a IPS que la descarbonización de la economía es el área que reporta más avances y resaltó el papel de las energías renovables, la eficiencia energética y la movilidad sostenible dentro del plan.
La Estrategia fue desarrollada a pedido del gobierno mexicano por el GGGI, instituido en 2012 con el objetivo de apoyar a los países del Sur en desarrollo a establecer un nuevo modelo económico, basado en el crecimiento verde, y con su sede central en Seul.
La ECV de Sonora, explicó Mártinez, incluye 33 líneas de acción y entre sus objetivos resaltan la descarbonización de la economía e independencia energética, la economía innovadora inclusiva, el uso responsable de materiales y recursos, así como calidad de vida resiliente.
Además, contiene 10 temas estratégicos, entre ellos la energía renovable, movilidad sostenible, gestión del agua y desarrollo rural y urbano sostenible.
Sonora, el segundo estado mexicano más extenso, con 189.055 kilómetros cuadrados repartidos entre 72 municipios habitados por 2,85 millones de personas, registró en 2016 una actividad económica por 30.000 millones de dólares.
Esa producción ha dejado su huella ecológica. En 2010, últimos datos disponibles, implicó el lanzamiento a la atmósfera en 2010 de 23 millones de toneladas de dióxido de carbono.
De los que los mayores emisores provinieron de la energía (7,5 millones), el transporte (6,5 millones), agricultura y ganadería (3,7 millones) y los procesos industriales (2,23 millones).
El enfoque de economía verde ha cobrado auge a lo largo de esta década. ONU Medio Ambiente la define como “aquella economía que resulta en un mejor bienestar humano y equidad social.
Reduciendo significativamente los riesgos ambientales y la escasez ecológica” y, por lo tanto, baja en carbono, eficiente en recursos y socialmente inclusiva.
Pablo Martínez, representante en México del Instituto Global para el Crecimiento Verde, durante un taller de socialización sobre la Estrategia de Crecimiento Verde del estado de Sonora, en el norte del país, celebrado este año en su capital, Hermosillo. Crédito: GGGI México
Dentro de su ECV, en noviembre de 2017, el gobierno de Sonora creó su Gabinete de Crecimiento Verde, que incluye a los secretarios de Agricultura, Desarrollo Social, de Economía y de Infraestructura y de Desarrollo Urbano.
El 4 de este mes, Sonora lanzó su programa Acelerador de Eficiencia en los Edificios, incluida en la ECV y con el propósito de introducir nuevas tecnologías en la planeación de inmuebles para construir de forma más eficiente y rebajar el dispendio energético.
Por su clima seco, ese estado es el mayor consumidor de electricidad para calentamiento y enfriamiento del país.
Entre otros proyectos enmarcados en la ECV, Sonora está por recibir un apoyo de entre 568.000 y 1,13 millones de dólares de la Agencia Alemana de Cooperación Técnica (GIZ) y el Fondo para Financiamiento de las Ciudades del C40.
Una red de 96 de las mayores urbes en el mundo para enfrentar el cambio climático, con el fin de estructurar un sistema de transporte multimodal que desestimule el uso del vehículo privado.
Además, detalló Martínez, prepara un estudio de prefactibilidad para la producción de biogás con residuos agroindustriales, patrocinado por la Agencia Danesa para la Cooperación Internacional y la Secretaría (ministerio) de Energía.
Finalmente, elabora también un estudio sobre rutas para una descarbonización profunda para 2050, el primer estado mexicano que lo realiza, con fondos del no gubernamental Instituto Mundial de Recursos, con sede en Washington.
Para 2019 se prevé la constitución de un fondo ambiental estadal, que aún no tiene presupuesto.
Para Luis Carlos Romo, comisionado ejecutivo de la Comisión de Ecología y Desarrollo Sustentable del Estado de Sonora (Cedes), la nueva estructura institucional y los proyectos en marcha son “logros de la estrategia”.
El funcionario dijo a IPS desde Hermosillo, la capital del estado, que “la estrategia trata de desarrollar nuevos motores de desarrollo. Lo principal es que mejore la calidad de vida de los sonorenses, que haya más inclusión (social) y menor impacto ambiental”.
El gobierno estadal, recordó, sometió en marzo y abril la ECV a una consulta pública, para así impulsar la participación ciudadana y mejorar y ampliar sus objetivos, pero su instrumentación enfrenta retos importantes.
Martínez, el representante del GGGI, mencionó el financiamiento, gobernanza, la inclusión social y la perspectiva de género como temas centrales.
Luis Carlos Romo, titular de la Comisión de Ecología y Desarrollo Sustentable del Estado de Sonora, durante la presentación en septiembre en la ciudad estadounidense de San Francisco de la Estrategia de Crecimiento Verde, en el marco de la Cumbre Global de Acción Climática. Crédito: Cedes
“Hay obstáculos para obtener financiamiento de la banca de desarrollo o gobiernos extranjeros. La estrategia debe involucrar más al sector privado.
También se necesita de más coordinación institucional. Vemos una gran oportunidad para que se cumpla con la Estrategia, pues no queremos un plan que quede en la oscuridad”, enumeró.
La ECV, dijo, identifica desafíos como disminuir la intensidad energética y las emisiones contaminantes, robustecer la estructura económica, asegurar la integridad de los recursos naturales y disminuir la vulnerabilidad de la población a los efectos climáticos.
<>Abandonar la minería.
Para el estado, uno de los retos primordiales es el abandono progresivo de la minería, ya que es el mayor productor mexicano de oro, cobre, molibdeno, grafito y wollastonita.
El Panorama minero del estado de Sonora, elaborado por el gubernamental Servicio Geológico Mexicano indica que en 12 se explota oro, en seis cobre y en dos molibdeno.
Al finalizar 2017, el estado tenía 46 minas en operación y 96 proyectos en fase de exploración, con un total de 5.974 títulos de explotación minera por 5.55 millones de hectáreas, 29 por ciento de su territorio.
En 2014, un arroyo conectado a los ríos Bacanuchi y Sonora fue escenario de un derrame de 40 millones de litros de ácido sulfúrico proveniente de la mina Buenavista del Cobre, propiedad del privado Grupo México, en el mayor ecocidio ocurrido en este país latinoamericano.
<>Transición energética.
La sostenibilidad de la matriz energética se erige como otro desafío fundamental, pues operan 224 generadoras eléctricas con base en carburantes fósiles.
El estado posee un alto potencial de energía fotovoltaica, por su alto nivel de irradiación solar, que recien comienza a aprovechar, con 11 campos solares en operación o construcción.
Al respecto, Romo, el titular de Cedes, dijo que “tampoco queremos satanizar ninguna actividad. La estrategia contempla para sectores tradicionales que, a través de la innovación, se transformen actividades productivas y que tengan menor impacto ambiental”
“Creemos que la palanca que va a apoyar la estrategia de manera muy importante es la inversión en renovables, para exportar energía en lugar de importarla. Si logramos esta transformación de desechar combustibles fósiles, vamos a poder cumplir los objetivos”, explicó.
El Atlas sonorense de Riesgo incluye siete municipios altamente vulnerables al cambio climático, por lo cual la reducción de emisiones y la adaptación al fenómeno son vitales.
Para 2030, Sonora se comprometió a reducir en 25 por ciento sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y contaminantes de vida corta.
Dentro de las metas asumidas en septiembre ante la Coalición Bajo 2, un nombre que alude a la necesidad de contener el aumento de la temperatura global por debajo de dos grados centígrados para evitar cataclismos irreversibles.
Creada en 2015, en la coalación participan más de 220 gobiernos locales y regionales, entre ellos otros 15 estados mexicanos.
En esa línea, Sonora proyecta su pico de emanaciones de GEI en 2026, para acotarlas entre 80 y 90 por ciento en 2050. En el sector energético, aspira a generar 35 por ciento de energía limpia en 2024 y 43 por ciento en 2030.
<>Edición: Estrella Gutiérrez.
http://www.ipsnoticias.net/2018/12/norte-mexico-emprenden-ruta-desafiante-al-crecimiento-verde/ <>