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Colombia: El lógico fracaso de los mal llamados "Acuerdos de Paz"

(Por Fermín Domínguez, para Canarias Semanal.org)

Canarias Semanal, 16 de octubre de 2018.- No existía el más mínimo indicio para creer en la buena voluntad del Estado. El fracaso de los llamados "Acuerdos de Paz" entre el estado de Colombia y la otrora guerrilla de las FARC-EP es el resultado lógico del mismo proceso.
Esta es una de las conclusiones a la llega el periodista Gearóid Ó Loingsigh en su artículo, “Iván Márquez y su confusa Carta Abierta” (...).
Donde analiza la misiva publicada recientemente por ex negociador de las FARC, Iván Márquez y su compañero, El Paisa, por medio de la cual “rompen un largo silencio que pone fin a los chismes acerca de su desaparición”.
De acuerdo con el artículo, “la carta es diciente en muchos aspectos, quizás de una forma no pretendida por Márquez. La primera preocupación que aparece en ella es la inseguridad jurídica de los farianos y cita el caso de Santrich como ejemplo claro”.
Según Ó Loingsigh, Iván Márquez tiene razón en cuánto al montaje burdo contra Santrich, con el siguiente matiz: “no se hizo para sabotear la Paz como afirma Márquez, sino para recordarle al nuevo partido de la FARC que el Estado exige un sometimiento total".
En este sentido, recuerda que, a raíz de la detención de Santrich, el máximo jefe de la FARC, Rodrigo Londoño, alias Timochenko afirmó en una carta a los militantes de la FARC que cuando “firmamos el acuerdo aceptamos la constitución y las leyes y es nuestro deber actuar ajustados a ellas.
Quien no lo haga debe atenerse a las consecuencias y ahí difícilmente puede pedírsele solidaridad al partido”.
Para el periodista, “es obvio por la carta que Timochenko cree firmemente en la justicia colombiana y de paso la de cualquier estado capitalista (postura rara para un supuesto marxista).
Timochenko cree tanto en el sistema judicial y el derecho burgués que cuando anunciaron que habían abierto un proceso contra Uribe, fue enfático en exigir el debido proceso y la presunción de inocencia. Uribe recibió un apoyo vocal más enérgico que Santrich”.
Sin embargo, -apunta el analista- “Santrich es víctima del sistema judicial colombiano, pero también de su propia organización y el acuerdo que él ayudó a negociar”.
Y añade, “se rieron de la sugerencia de insistir en ser tratados como rebeldes y bajo el amparo del derecho a la rebelión como figura jurídica. Ya no se rían tanto viendo como el Estado los trata como criminales comunes”.
El siguiente aspecto analizado en el artículo es el que tiene que ver con “los incumplimientos y los cambios en el acuerdo”, sobre los cuales Márquez se pregunta: "¿En qué otra parte del mundo ha ocurrido algo semejante?"
A renglón seguido, Gearóid Ó Loingsigh contesta, “en todas partes Sr. Márquez, en todas partes, comenzando por los acuerdos firmados entre la Organización para la Liberación de Palestina e Israel. En El Salvador, Guatemala, Irlanda, en todas partes incumplieron los acuerdos…”.
Al respecto, el periodista lanza las siguientes interrogante, “¿Ud., Sr. Márquez, nunca leyó nada sobre los otros procesos de paz en el mundo? ¿Ni siquiera ahora?
¿Realmente en todos esos años en La Habana, nadie le habló de los fracasos de los otros acuerdos en materia de reforma agraria? ¿Ni siquiera de Guatemala donde tampoco hubo una reforma agraria?"
Finalmente, el periodista concluye afirmando que el contenido de la carta es claro, más allá de que “pone final a los chismes, a que si ellos representan una ruptura con el proceso, o si llegarán a dirigir alguna disidencia etc.
"Al final, después de leer la “suplica” que envía a los congresistas -afirma- se comprende que “Márquez no ha aprendido nada del proceso de paz”.
“No ha aprendido nada, cree como en Irlanda que todo lo malo es una maniobra de fuerzas oscuras y no el resultado lógico del proceso de paz. Cree equivocadamente que su error quizás fue de entregar las armas antes de cumplir con la reintegración de los guerrilleros.
Pero las armas no son el problema. A fin de cuentas, las FARC usaban las armas para avanzar unas ideas políticas, pero si en el proceso de paz vimos que las posturas de las FARC son tan efímeras como el rocío de la mañana, el problema es de otra índole".
De la relación de errores que el periodista apunta al final de su trabajo, uno de ellos se encuentra en la base del resto : “creyeron en la buena voluntad del Estado, un estado que masacró durante más de 50 años a la población civil.
Es un error político de proporciones monumentales. No solo lo creyeron, promocionaron esa idea entre la sociedad. No existía el más mínimo indicio para creer en la buena voluntad del Estado.”
Para Gearóid Ó Loingsigh, en resumen, “lo de Márquez no es ninguna lectura crítica del proceso, sino una decepción personal ante lo que él considera en su carta como una traición al acuerdo”.
Ver video en: https://www.youtube.com/watch?time_continue=68&v=FcLEaE_jKd8
http://canarias-semanal.org/art/23691/colombia-el-logico-fracaso-de-los-mal-llamados-acuerdos-de-paz-video <>

 

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