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Recibido de Javier Arjona, internacionalista, corresponsal de Prensa Indígena.org – 12 de agosto de 2018.- El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, designará a la expresidenta de Chile Michelle Bachelet como la nueva jefa de derechos humanos del organismo multilateral desde el 1 de septiembre.
Bachelet reemplazará al jordano Zeid Ra'ad Al Hussein, un duro crítico del presidente estadounidense Donald Trump que ocupó el cargo de alto comisionado de derechos humanos de las Naciones Unidas desde septiembre de 2014.
Pediatra de profesión, la socialista Bachelet fue dos veces presidenta de Chile (entre 2006 y 2010, y de 2014 a marzo pasado) y es exministra de Defensa y de Salud. Su padre militar fue asesinado por la dictadura de Augusto Pinochet, y ella misma fue torturada en 1975.
Bachelet ya trabajó antes en la ONU: en 2010 se convirtió en la primera directora de ONU Mujeres, la agencia onusiana que promueve la igualdad de género, y ocupó ese cargo durante tres años.
Bachelet asume un cargo que ha sido objeto de mucha polémica durante la gestión de Zeid, quien decidió que no se postularía a un segundo mandato tras perder el apoyo de países poderosos.
Bachelet dejó este año la presidencia de Chile con una popularidad cercana al 40%. Durante su última gestión, puso en marcha un ambicioso proyecto de reformas sociales y enfrentó un escándalo de corrupción protagonizado por su hijo mayor y su nuera, condenada recientemente por fraude al fisco.
Varias organizaciones han cuestionado esta designación debido a la represión sufrida durante sus dos mandatos por parte del pueblo mapuche.
El mismo día de la ratificación de Bachelet en la ONU la Convención internacional contra la Tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, solicitó a Chile “revisar y enmendar” la legislación atiterrorista aplicada al pueblo mapuche.
Para que los detenidos tengan acceso a las garantías básicas contra la tortura, como el derecho a comparecer sin demora ante un juez tras su arresto, y trasladó su preocupación por las noticas sobre abusos policiales, violencia sexual y represión en los allanamientos y protestas del pueblo mapuche.<>