(Por José Diez. 17.04.2018)

Las nuevas versiones existenciales empezaron en la 2ª década del siglo XXI. EL ESPECTÁCULO FLORECIÓ vertiginosamente por los efectos de la crisis del petróleo en confrontaciones directas con los productores. La multimillonada dolarazicación del sector empresarial fueron frenadas por los estrictos complejos de su decadencia económica como un mal inevitable.
La informática ha saturado los mercados audiovisuales, entre pérdidas millonarias y ganancias pervertidas (los paraísos fiscales) debido al estrangulamiento con los precios del crudo.
Esta crisis envolvente ha des personificado las instituciones responsables del orden mundial.
Un mercado de sorpresas se alistan en los noticieros actuales ya que los cambios emprenden los desatinos nunca esperados.
Todos los países europeos que quieran buscar el equilibrio de sus capitales financieros mediante la presión política, comercial, disturbios diplomáticos e incluso la beligerancia o confrontaciones militares, el infarto del colonialismo monopólico se hará más evidente.
EL CINISMO RECORRE todos los espacios de las sociedades robotizadas en la era moderna, alumbrando cual faro solitario los sueños del imperio, mientras vemos las ciudades empotradas de alergia y claustrofobia.
El Dios único se manifiesta partidario de la inmoralidad que profesan millones de humanos y del pecado; porque forman parte del negocio espiritual y de las creencias sin fe.
Mundos modernos frente a mundos sumamente pobres se confrontan ante el desprecio y arrogancia de los mercaderes que infectan naciones de basura industrial.
El fin justifica los medios. Igual que, el que madruga dios lo ayuda. Nada de estas célebres frases tienen actualidad. El radicalismo totalitario ha marcado el inicio de las aventuras entre occidente y el resto del mundo por el dominio de los mercados bursátiles.
El miedo a que otros países reemplacen la hegemonía de las naciones ricas y delirantes, agresivas y absolutas, nos muestran la transparencia con la que proceden en la ONU; en una total falta de respeto y seriedad.
Cinismo y mentira retornan al lenguaje de los emperadores del teatro.
Estados Unidos lidera el fin del pillaje levantando muros de escarlatina. Buscando amistades corruptas como el Brasil, Argentina, Jordania, Turquía o Arabia Saudí.
El Japón llora a moco tendido lo que no pudo ser como potencia militar o científica, solamente, fue un peón de la electrónica. Acabaron con su puesto detrás de las centrales nucleares que le garantizó la salud económica y la continuidad de sus productos Made in Japan.
La naturaleza del petróleo y la naturaleza misma, se aliaron decididas ante la invernación de los cambios climáticos y la fortuna de los dioses sin alma, los que iban arrancando y destrozando a pedazos la PACHAMAMA.
El Tramposo de la gabardina negra tiene su propio avión en diferentes planetas de la esquizofrenia. La represión social en Estados Unidos aumentó desde que llegó el trauma de la desconfianza y sus lacayos, las alarmas de la corona termonuclear emite sus ondas electromagnéticas del fin de los tiempos digitales.
Europa es una ratonera de incapacitados cuyo destino le espera en convivencia con los desterrados de ORIENTE en su propia casa, después de los atentados del 11 de septiembre, el inicio del fin.
Macri, Temer, Vizcarra, Santos Calderón, Peña Nieto; esta cadena de obuses tienen cobertura militar, supeditas a las academias del Pentágono (estos dictadores genéticamente son iguales).
Y recuerden una cosa que en el país del “yes” también dicen “oui” en francés. O sea que como ya, más o menos, nos hacemos a la idea.
Lamentablemente Estados Unidos ha perdido todo tipo de guerras; a mi entender, hasta la guerra del MURO. El muro de la locura es impotencia millonaria, inseguridad de estafador made in fracaso.
Cuántos gritos insaciables e histéricos para bajar el muro de Berlín en largos años de protestas, y el mequetrefe a montarlo en solución delirante a sus idioteces racistas y banales.
Nadie controla sus capitales ni sus secretos de impotencia ni sus actitudes esquizoides. El chantaje cleptómano lo domina por sus férreos integrantes de las compañías Roba hoy y descansa mañana.
La insatisfacción Trump tiene admiradores en la OTAN, en la CPI, la OEA, el Parlamento de Estrasburgo, en países idiotizados. Convive con la náusea de los ejércitos en estrategias baratas.
Se pudrieron para siempre. No habrá más desarrollo ni espacio seductor ante los arrebatos del clima, brutalmente cuestionada y masacrada por las irresponsabilidades de la inteligencia mercantil.
Terminando, el capitalismo recurre a las máscaras de su endiablada máquina desestabilizadora. Máscara y disfraz es el mejor vestuario de un obcecado camaleón en cuestiones políticas.
Pero ¡Señores! No quieren despertar. Siguen esperando el retorno de Pancho Villa, Túpac Amaru, y una docena de revolucionarios.
Hoy, los tiempos son otros. son tiempos demasiado crueles para esperar con tranquilidad los golpes apocalípticos.
La soberbia cada vez más satánica de los opositores pro yanquis en américa latina, es tener todos los recursos ilegales a su favor para proceder con la falsa legalidad internacional los golpes de estado.
Países que permiten lo nefasto, lo injusto y enajenado; es que no se interesan por la realidad histórica, muchos menos por la sociedad ni por su desarrollo económico.
Desafortunadamente un país que no piensa no evoluciona. Perú y muchos otros países como Argentina, Méjico, Colombia, obedece a esta suerte maléfica que buscan el hundimiento de las economías a favor de las perversiones capitalistas de Occidente.
El mundo político es una institución de seres enfermos que conduce a la ambigüedad y a las contradicciones, donde la convivencia es aniquilada por los factores del poder económico y militar.<>