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Brasil: ¿Quien mató a Marielle Franco?

(Por Anne Vigna)

Piden justicia para Marielle Franco en Río. Foto: AP / Leo Correa.
Proceso, Río de Janeiro, 23 de marzo (apro).- Una semana después de la muerte de Marielle Franco, consejera municipal del Partido Socialismo y Libertad (PSOL) -ejecutada en el centro de Río de Janeiro el pasado 14 de marzo-, Brasil no deja de hablar de ella.
Se escuchan sus discursos, se lee su tesis de Sociología sobre las Unidades de Policía de Pacificación (UPP) de Río y se ve su rostro por todas partes: en las paredes de la ciudad, en las portadas de los periódicos y sobre el perfil Facebook de muchos anónimos.
Su muerte ha sido más comentada que la controvertida destitución de la presidenta Dilma Rousseff en 2016, la cual tenía hasta ahora el récord de las menciones en las redes sociales.
Es probable que sus asesinos no pensaron que la ejecución de una mujer negra de 38 años iba a tener repercusiones internacionales.
Pocos días después de su muerte, Marielle Franco había sigo protagonista de homenajes en varias ciudades de Europa, Estados Unidos y América Latina, mientras que el Papa Francisco llamó por teléfono a su familia.
La ONU, la OEA y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) escribieron al gobierno brasileño para exigir una investigación rigurosa.
Para entender el significado de la muerte de Marielle Franco hay que ir al complejo de favelas de la Maré -con 130 mil habitantes-, donde ella nació y creció.
Marielle formó parte de la primera generación de jóvenes de las favelas que pudieron estudiar gracias a una escuela preparatoria instalada en el Maré. El objetivo era intentar cambiar una realidad: en 1998, un estudio mostraba que apenas 0.5% de los jóvenes de la Maré accedían a la universidad.
“Marielle era un símbolo para nosotros. Todo su trayecto es una fuente de inspiración”, comenta Sandra, actual alumna de la preparatoria.
Marielle obtuvo una beca en la Pontificia Universidad Católica de Río y estudió una maestría en Sociología mientras a los 19 años se volvía madre soltera.
En la preparatoria de la Maré “se intenta siempre inculcar a los estudiantes un sentimiento de orgullo por haber nacido en la favela. Los jóvenes una vez capacitados, no se distancian de su comunidad original.
Nuestra esperanza es que actúen para la favela como fue el caso de Marielle”, explica Lourenço Cezar da Silva, actual director de esta preparatoria y quien estudió con Marielle hace 20 años.
Ella comenzó a militar a los 23 años, después de la muerte de una amiga, asesinada por las famosas “balas perdidas”: las víctimas colaterales de los enfrentamientos entre policías y traficantes en las urbes densamente pobladas.
Desde entonces, siempre militó por los derechos de las minorías, convirtiéndose en la voz de los habitantes de las favelas y de las familias de policías muertos.
“Era una verdadera militante de los derechos humanos. No hacía diferencia entre las víctimas de esta guerra absurda contra las drogas “, asegura su amiga Talíria Petrone, otra consejera de la ciudad de Niteroi, próxima a Río de Janeiro.
Durante 2017, mil 124 personas fueron asesinadas por la policía y 134 agentes policiacos murieron en el Estado de Río de Janeiro. “De ambas partes, la mayoría de los muertos son negros y pertenecen a la clase social más desfavorecida por la sociedad”, advirtió Marielle en una entrevista reciente.
En Brasil se cometen más de 60 mil homicidios al año y 71% de esas víctimas son de raza negra. La lucha por poner un alto a la violencia en las favelas era siempre su principal objetivo.
Otro eje de lucha de Marielle era el feminismo y en particular los derechos de las mujeres negras. Con el fin de tener más peso, entró en el juego electoral. En 2016 fue elegida consejera. La quinta más votada de la ciudad: un hecho histórico para una mujer negra.
Sus propuestas de Ley en un año de mandato tienen que ver con sus luchas: la creación de guarderías infantiles nocturnas, la lucha contra el acoso sexual, el mejoramiento de los partos naturales para las mujeres de la periferia o la instauración de días oficiales en el calendario de la ciudad de Río para recordar “el genocidio de los negros” y celebrar personajes negros olvidados de la Historia brasileña.
<>“Un trabajo profesional”.
Unas horas antes de morir, Marielle participaba en una reunión pública titulada “Jóvenes y negros para cambiar las estructuras”. Fue ejecutada a la salida de esta reunión.
Sus asesinos la esperaron, la siguieron y la mataron cuatro kilómetros más adelante. “Un trabajo profesional”, según el delegado de la policía civil encargado de la investigación.
El partido PSOL rechazó la propuesta del presidente Michel Temer de confiar el caso a la Policía Federal.
“Aunque la Policía Federal tiene más presupuesto y medios de investigación que la Policía Civil, no conoce el contexto de Río de Janeiro y preferimos que se quede lejos de este caso”, considera el diputado federal del PSOL, Chico Alencar.
Esta desconfianza del PSOL se entiende a partir de las primeras revelaciones de la investigación: el peritaje en balística mostró que las balas utilizadas eran exclusivas de la Policía Federal. Un lote de balas que ya ha sido utilizado en una matanza cometida por la policía en la periferia de Sao Paulo en 2015.
17 personas fueron asesinadas y cuatro policías han sido condenados por este crimen. Queda por saber ahora cómo los asesinos de Marielle Franco obtuvieron esas balas y si la Policía Federal está involucrada.
“Estamos pidiendo la presencia de observadores internacionales para acompañar la investigación, pero tenemos plena confianza en la Policía Civil de Río de Janeiro”, reforzó el presidente del PSOL de Río, Tarciso Motta.
La Policía Civil de Río de Janeiro concluyó estos últimos años unas investigaciones difíciles donde agentes policiacos estaban implicados. Se trató de la desaparición en 2013 de Amarildo da Souza, un habitante de la favela Rocinha, cuyo cuerpo jamás se ha encontrado.
La Policía Civil inculpó a 25 policías de la UPP de Rocinha quienes acusaban a los traficantes y habían destruido las pruebas de su implicación. 12 de ellos fueron condenados en 2016 a penas que van de nueve a 13 años de prisión.
Esta vez la investigación se perfila todavía más compleja. La Policía Civil sigue líneas de investigación que corresponden a las denuncias públicas hechas por Marielle en 12 años de militancia.
Entre estas líneas de investigación, la Policía no contempla la orientación sexual de Marielle -desde hacía 12 años vivía con una mujer-, a pesar de que Brasil es el país de América Latina donde más personas LGBT son asesinadas.
<>La Milicia.
En 2008, Marielle era asesora del diputado del PSOL Marcelo Freixo, quien condujo una Comisión de Investigación Parlamentaria (CPI) sobre La Milicia: se trata de una mafia compuesta de antiguos policías, militares y bomberos que domina la mayor parte de la zona oeste y una parte de la zona norte de Río.
“La Milicia pretende en su discurso combatir el tráfico de droga, lo que no es siempre verdad porque varios milicianos fueron detenidos por tráfico de droga. Pero su especialidad es aplicar un tipo de impuesto ilegal sobre muchos servicios como el gas, el agua, la TV, los transportes, etcétera.
A los habitantes, los milicianos imponen además del impuesto, una supuesta ‘seguridad’ y que muchas veces significa terror y muerte”, comenta el delegado de la Policía Civil, Orlando Zacone.
La CPI, que está representada en la película “Tropa de Elite 2”, terminó presentando una lista de 226 milicianos a la Justicia. Diez años después la mayoría de los milicianos encarcelados salieron de prisión y La Milicia parece que reconstruyó su poder y que no ha perdido mucho territorio.
El diputado Marcelo Freixo, por ejemplo, sigue moviéndose con seguridad privada y no pudo hacer campaña electoral en la zona oeste durante las elecciones municipales de 2016 cuando era candidato a la alcaldía de Rio.
La CPI puso también en evidencia los apoyos políticos que tenía La Milicia en el seno de las instituciones de Río, en particular en la Asamblea Legislativa y en el Consejo Municipal de la ciudad. Parece que ese apoyo sigue vivo.
La Policía Civil recuperó la semana pasada las imágenes del circuito interno de videos del Consejo Municipal y así comprobó que el día del asesinato de Marielle, al menos tres milicianos fueron a visitar a unos consejeros municipales, entre otros Zico Bacana, un policía militar elegido consejero en 2016.
En el Consejo Municipal, Zico Bacana ha hecho exactamente lo opuesto a la política de Marielle Franco. Hace un año, Bacana rindió homenaje al 41 Batallón de la Policía Militar, el más mortífero de la policía de Río y conocido por haber amenazado a militantes de la favela de Acari.
Cuatro días antes de morir, Marielle Franco denunció de nuevo una operación de este batallón en Twitter: “Lo que pasa en Acari es escandaloso ¡Este batallón es conocido como el batallón de la muerte, los abusos contra la población deben cesar! Paren de matar a nuestros jóvenes”.
La Policía Militar en general y este batallón en particular serán investigados por la Policía Civil como también lo será el Ejército. Hace un mes, el presidente Michel Temer decidió confiar todas las tareas de seguridad del Estado de Río al Ejército hasta el fin del año y de su mandato como presidente.
El encargado de la seguridad en Río es el general Walter Souza Braga Netto. Marielle Franco había criticado inmediatamente esta “intervención federal” que, según la Constitución brasileña, sólo es permitida en casos muy graves.
El complejo de favelas de Maré fue ocupado varias veces en estos últimos años por el Ejército y el resultado no fue nada positivo para los habitantes.
Marielle fue elegida Relatora de la Comisión municipal que iba a acompañar “esta intervención militar”. La pregunta ahora es si su muerte tenía que ver con esta nueva responsabilidad.
La investigación no será fácil para la Policía Civil, sobre todo en un país donde más de 90% de los homicidios no son resueltos.
http://www.proceso.com.mx/527342/brasil-quien-mato-a-marielle-franco <>
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