Recibido de Javier Arjona, corresponnsal de Prensa Indígena. 22 de diciembre.- Tras la votación sobre el bloqueo criminal a Cuba del 1 de noviembre, de nuevo el presidente yanqui queda aislado frente al mundo en una histórica votación ayer en NNUU.
Dicho de otra manera: Otra paliza a Trump en la ONU, otra reprobación, ¿u otro intento de pararle los pies a sus provocaciones de matón?
Pese a las amenazas nada diplomáticas de Trump de recortar “miles de millones de dólares” de ayuda internacional a los países que votaran a favor de la resolución, 128 gobiernos apoyaron el texto, entre ellos 22 de los 28 Estados miembros de la Unión Europea, China, Rusia, los países árabes, así como la mayor parte de los países latinoamericanos, africanos y asiáticos.
"Las acciones provocadoras, ilegales y unilaterales en Jerusalén (…) podrían seriamente desestabilizar la frágil situación sobre el terreno con consecuencias peligrosas", señalaron desde el Movimiento de Países No Alineados.
Que insistieron en que "Sólo una solución integral a la cuestión de Palestina nos permitirá alcanzar la tan anhelada paz en la región del Medio Oriente, y así poder ponerle punto final al conflicto árabe-israelí".
Horas antes de la votación la representante de Washington ante la ONU, defendió la decisión de su país de trasladar la embajada a Jerusalén: “Es la decisión correcta y es lo que los americanos desean. La decisión no perjudica los esfuerzos de paz”.
Insistió en que su gobierno “tomaría los nombres” de los países que “faltaran al respecto” de Estados Unidos al repudiar su decisión, y dejó entender que la administración de Trump reduciría sus aportaciones al presupuesto de la ONU.
Destacó que Estados Unidos es quien más dinero aporta a las Naciones Unidas, pero que la nación no se siente respetada.
“Pagar por el privilegio de no ser respetado es un dudoso privilegio”, dijo, y concluyó su discurso diciendo que los Estados Unidos recordarán este día como el día en que fueron “señalados” por la ONU y que lo tendrán en cuenta cuando los países vengan a pedirles más dinero.
El voto exhibió el aislamiento de las diplomacias estadunidense e israelí, que solo consiguieron el respaldo de siete pequeñas naciones para oponerse a la resolución, entre ellas Togo, Micronesia, Nauru, Palau, las Islas Marshall, Guatemala y Honduras.
El voto de Honduras se produjo después que el gobierno de Israel reconociera la reelección de Juan Orlando Hernández a la presidencia, pese que los observadores internacionales detectaron serias irregularidades durante las elecciones y llamaron a repetir la votación.
El de Guatemala también se relaciona con el apoyo de EEUU al cuestionado presidente denunciado por corrupción.
El presidente boliviano expresó que.. "Trump quisiera tener Estados sumisos, sin embargo, con los resultados de esta votación sobre Palestina en Naciones Unidas, tenemos Estados soberanos, que representan a sus pueblos con dignidad e identidad. ¡Que viva la liberación de los pueblos del mundo!".

En Palestina, la votación fue recibida como una victoria, y un portavoz de la Autoridad Palestina adelantó que utilizaría la ONU y “todos los foros internacionales” para conseguir la creación de un Estado, con Jerusalén-Este como capital.
Sin embargo, 56 delegaciones se abstuvieron –entre ellas las de México y Canadá–, y otras 21 se ausentaron de la sesión.
El lunes pasado, la diplomacia estadunidense ejerció su derecho de veto en contra de la misma resolución durante una sesión del Consejo de Seguridad. En esa ocasión, de los 15 gobiernos representados en el órgano internacional, 14 votaron a favor del texto y USA vetó.<>