WWF: “Cuanto más productos animales comemos, más alimentos debemos producir”. Foto: informe WWF.
Servindi, 17 de octubre.- El informe "Apetito por la destrucción" publicado por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), afirma que se produce lo suficiente como para alimentar al mundo.
Sin embargo, el exceso de consumo, la desigualdad, el desperdicio y la inadecuada producción, y los sistemas de distribución impiden la alimentación para todos y el espacio para la vida silvestre.
Un reciente informe del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), reveló que la adopción de la dieta occidental, caracterizada por su alta presencia de carnes, lácteos y alimentos procesados, está impulsando la pérdida de la biodiversidad a gran escala.
Según detalla el mencionado informe, la producción de cultivos para alimentar a los ganados está ejerciendo una “enorme presión” sobre los recursos naturales.
En este sentido, la publicación de WWF titulada “Apetito por la destrucción”, advierte que si la demanda de productos de origen animal sigue en crecimiento según lo previsto, la producción de soja tendría que aumentar casi en un 80 por ciento solo para alimentar a los animales destinados al consumo humano.
“Cuanto más productos animales comemos, más alimentos debemos producir”, sostiene el informe.
Con respecto a la soja, rica en proteínas, detalla que se produce en cantidades tan grandes que el europeo medio consume aproximadamente 61 kilogramos cada año, en gran parte indirectamente comiendo los productos animales como pollo, cerdo, salmón, queso, leche y huevos
“Los cultivos para la alimentación ya se producen en un gran número de áreas más valiosas y vulnerables de la Tierra, como el Amazonas, el Cerrado, la Cuenca del Congo, el Yangtze, el Mekong, el Himalaya y los bosques de la meseta de Deccan”, denuncia WWF.
Esta actividad ha conllevado a que muchas de estas regiones de alto riesgo ya sufren una presión significativa sobre los recursos de tierra y agua.
Además, la creciente demanda de productos pecuarios y la intensificación y expansión agrícola amenazan la biodiversidad, el agua y el suministro de alimentos.
El informe también detalla que a nivel mundial, el principal consumidor de alimentos basados en cultivos es la industria avícola en Asia-Pacífico, Europa y América del Norte, que utilizó el 41.5% de los alimentos del mundo en 2009.
“Las aves de corral aumentaron su participación en la producción mundial de carne del 15% en 1960 a 32% en 2012, ya que el consumo per cápita se triplicó. En 2014, había más de 23 mil millones de pollos, pavos, gansos, patos y gallinas en el planeta, más de tres por persona”.
De acuerdo a un estudio citado por el informe, en la actualidad una persona tendría que comer seis pollos criados intensamente para obtener la misma cantidad de ácidos grasos omega-3 sanos encontrados en un solo pollo en la década de 1970.
El informe sostiene también ya se produce lo suficiente como para alimentar al mundo; sin embargo, el exceso de consumo, la desigualdad, el desperdicio y la inadecuada producción, y los sistemas de distribución impiden la alimentación para todos y el espacio para la vida silvestre.
“Para alimentar al mundo de una manera equitativa y ambientalmente sostenible, necesitamos consumir y producir alimentos de manera diferente”, afirma WWF.
Accede al informe completo de WWF (PDF 9 páginas, disponible en inglés):
Appetite for desctruction
https://www.servindi.org/actualidad-noticias/16/10/2017/la-industria-de-la-carne-esta-detras-de-la-perdida-de-biodiversidad <>