(Por Yury Weky Silva)

Málaga, 21 de abril.- Cada día crece el descrédito a Venezuela y me pregunto cómo sanar en el futuro tantas  heridas. Cada día leo y escucho lo mal que está Venezuela, lo demoníaco del  gobierno de Maduro, lo terrible de ese país  consumido por la corrupción, la represión, la pobreza y el hambre.
 
Cada hora se desdibuja  el proceso bolivariano y solo leo en los Medios de Comunicación sobre  una  Venezuela que urge cambiar.
No  escucho ni leo  nada sobre los logros de la Misión Milagro, ni la MIsión Barrio Adentro, ni los  CLAPS, ni las Misiones  Educativas. Tampoco se  comenta que la Educación en  Venezuela  es gratuita, ni que los  adultos  mayores  reciben una pensión mensualmente, ni que tienen  acceso  al Metro  sin  erogación  alguna. 
No  se publica  nada  de los logros de  inclusión con los cuales cuentan  los  Venezolanos. Pareciera  que la  Venezuela  que se  dibuja  es solamente  la  que pueda  sensibilizar  a la comunidad  internacional  para justificar la  injerencia, la agresión  y la  invasión .
En la distancia  busco  por las mañanas  las  noticias  de los periódicos  venezolanos y las páginas online  que  defienden  la patria. Espero con  ansiedad los  artículos, las noticias  que me ubiquen en la  realidad real.
Ahora, en  este  abril  del  2017, he vivido los peores  momentos cuando escuché que todo estaba  preparado para la estocada final.
Temí por  el bravo pueblo, por la familia, por los camaradas, por los amigos y amigas. Confieso sentí miedo de una guerra  civil y de volver al pasado punto fijista. Ese pasado que está impreso en el alma con dolor, sangre y lágrimas.
Ese  pasado  reciente, de mordaza, de persecución, de  muerte, de  pobreza  extrema  y  exclusión. Ese pasado  que no se puede olvidar y que impulsa a repetir con compromiso y convicción: No  volverán.
En  toda  esa  lucha contra el puntofijismo y la opresión el  PCV dejó sus mejores hombres  y mujeres. No puedo borrar de la memoria a aquellos  de los  campos  de Cachipo, de Quiriquire, de  El Tropical asaltados por las noches  y desaparecidos por siempre por los cuerpos represivos  de la dictadura  adeco - copeyana  que hoy  constituyen  la  MUD.
En el pasado, cuando fueron  gobierno ejercieron "el derecho funerario" contra estudiantes,  militantes y campesinos que disintieran de su régimen dictatorial. Hoy  día  desde la oposición  siguen ejerciendo la violencia y "el  derecho funerario".
Con  vergüenza  veo  toda  la violencia  ejercida  por "la pacífica oposición" contra los bienes  de la nación y contra los y las patriotas.
Con asco veo como las Empresas de la información  transnacional se hacen  eco  de la mentira  y tienen cautivo al pueblo español que repiten por ignorancia o por ingenuidad todas la mentiras  que hoy recorren el mundo contra mi amada Venezuela que sigue resistiendo con dignidad y  valentía•