(Por Moira Ivana Millán)

Recibido de María Victoria Eraso, corresponsal de Prensa Indígena.org - 3 de abril.- Mari mari kom pu che! Saludos. Hoy a las 8.30 en éste domingo apacible para muchos, el racismo represivo uniformado llegaba con ansias de sangrienta diversión al Barrio Qom ubicado entre Aborígenes Argentinos y Magallanes de la ciudad de Rosario provincia de Santa Fe.
 
 
Todo comenzó cuando un policía empieza a patotear e insultar a un adolecente de 15 años, Javier Gómez, su madre interviene en su defensa, es maltratada y otros hermanos Qom que estaban por allí intentan apoyar y se desata una represión injusta y absurda.
Ruperta Pérez una gran mujer del pueblo Qom toma en sus manos el arma más poderosa para frenar tanto atropello, empuña la bandera de su pueblo, uno de los policías la insulta diciéndole ¡ponete la bandera en el culo!
Le duele el alma a esa guerrera por tanto desprecio. Estos policías sacian su sed de violencia golpean duramente al niño Qom le dislocan el hombro lo tiran en un descampado su madre desesperada lo busca, denuncia los hechos.
Estuvo desaparecido por un rato y fue hallado por Ruperta Pérez quien lo asiste y lo traslada en colectivo al hospital. 16 personas detenidas por pedir respeto y paz.
Liberan a algunas de ellas pero Fernández Emilio Fernández Barboza, Arce Leandro, Carina Alberto, Leonela Moreyra, Jorge Barboza Gómez Gabriel fueron liberados en horas de la noche.
La justicia procesó a los policías y se confirmó que actuaron de manera violenta y abusiva, e incluso uno de los efectivos se encontraba borracho. Acostumbrados a la impunidad, alimentada siempre por la indiferencia social.
Hoy algo nuevo sucedió y fue el amor, el compromiso y la solidaridad entre las mujeres Qom y las rosarinas y rosarinos que dicen Basta al racismo institucionalizado, a la guetización de los pueblos originarios desplazados de sus territorios y confinados en las villas miseria de los cordones urbanos.
Rápidamente se viralizó la noticia y la comisaria 19 no dejó de recibir llamadas y las organizaciones se acercaron, y la indiferencia hoy fue vencida.
 
Termina un domingo más para muchos; para mí este domingo fue el de la unidad y de la indignación organizada.
Gracias Ruperta por tu ejemplo de lucha y gracias a todos por lograr romper con el silenciamiento.
La imagen puede contener: personas sentadas, calzado y exterior.