(Por Carlos Gómez. Vanguardia)
Recibido de María Victoria Eraso, corresponsal de Prensa Indígena.org - 12 de febrero.- Resulta académicamente atrayente un estudio en el que el tema es la integralidad del ser, quien con sus acciones es responsable de los efectos negativos en el ambiente.
 
Cuando escuchamos o leemos las palabras "libre de culpa", nos remitimos en primera inst.ancia a cuestiones vinculadas al terreno de los pecados aunque también pensamos en lo relacionado con las dietas para perder peso corporal.
Fabiola Urzagaste Cata labora como coordinadora de la plataforma ciudadana del Departamento Potosí de la Cámara de Diputados en Bolivia.
Ella, dentro de su proyecto de tesis de magister en Desarrollo Sustentable –que estoy revisando–, cita como propósito de su trabajo el concepto de la economía del talento libre de culpa.
Lo que resulta de lo más interesante aunque difícil de entender en el contexto de Aridoamérica en el que, al menos en México, los pueblos originarios representan un reducto cuasi invisible.
Los kikapú en Coahuila, los yaquis y los seris en Sonora, y los tarahumaras en Chihuahua son comunidades originarias que existen en el norte mexicano, pero contienen poblaciones minoritarias cuya cosmovisión y estructura de Gobierno no influyen en el pensar y hacer del promedio de los mexicanos.
Acabo de estar en la Sierra Tarahumara para constatar que el patrimonio cultural de sus comunidades indígenas continúa vivo.
Cuán magnífico sería que la línea de pensamiento de la gobernadora tarahumara María Luisa Bustillos, centrada en el vínculo hombre-naturaleza, pudiera ser asimilado y practicado por la inmensa población mestiza que está centrada en la práctica del consumismo.
En Bolivia, el 60 por ciento de la población es indígena de naciones aymaras, quechuas, chiquitanos y moxeños en 12 mil comunidades campesinas. La wipala es el símbolo-bandera de todas estas naciones originarias. Yo tengo una wipala en un lugar especial de mi casa.
El 22 de enero de 2009 se aprobó una nueva Constitución Política que se centra en la construcción del socialismo comunitario para vivir bien, que significa asumir la cultura de la vida y de la paz en paralelo a la espiritualidad de los pueblos indígenas originarios.
Fabiola Urzagaste sostiene que las comodidades e infraestructura de las grandes ciudades del mundo son el gran conflicto que inhibe la práctica del talento de las personas basado en los saberes tradicionales.
Fabiola está muy ligada al liderazgo de Evo Morales Ayma, pues en su proyecto de tesis enumera una larga lista de asociaciones y sindicatos que son el soporte ideológico del Estado Plurinominal de Bolivia, antes República de Bolivia, y que Morales –que quiere reelegirse– ha propulsado para el fortalecimiento de su política.
La boliviana es empleada del Gobierno Federal. Entre sus funciones está agilizar y marcar la agenda de una diputada nacional para quien trabaja. En particular, Urzagaste Cata centra su proyecto en el municipio de Tupiza, provincia Sud Chichas, Departamento de Potosí, Bolivia.
Ella presenta la siguiente premisa sobre Tupiza: "Un municipio empoderado territorialmente donde sea un hábito la explotación de dones y talentos natos y adquiridos usando herramientas del ambiente y el territorio como la cultura, el arte, la gastronomía, los saberes ancestrales.
El paisaje, la biodiversidad, manteniendo la armonía y el respeto dinamizando así la economía local con un atractivo potencial de inversión en el área rural, propagando estos nuevos patrones de comportamiento a los municipios vecinos para generar una red de empoderadores del talento libres de culpa, libres del sentimiento de escasez, que es cercenador de sueños e ideales".
La pasada cita es muy amplia, pero no quise reducirla porque sólo leyendo todo el texto se puede comprender el trasunto ideológico de Fabiola Urzagaste.
Ella considera que las agrupaciones sociales, a las que denomina instituciones vivas, son las que pueden propiciar la economía del talento sin culpas.
A los gobiernos locales los considera sólo como apalancadores del proceso de construcción de la cultura del talento económico libre de culpa empujado por un Holo Centro
Consejero de iniciativas locales. Complejo, ¿verdad?
Pero aunque es otra realidad socio-étnica y económica la que priva en Bolivia, resulta académicamente atrayente un estudio en el que el tema es la integralidad del ser.
Quien con sus acciones es responsable de los efectos negativos en el ambiente, paradigma que podría considerarse en México cuyos pueblos originarios constituyen el 14 por ciento de su población total•