Michelle Bachelet, presidente de Chile. © Reuters/ Marcos Brindicci.
Recibido de María Victoria Eraso, corresponsal de Prensa Indígena.org - Santiago, 23 de enero (Sputnik).- La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, anunció que en marzo detallará las políticas a implementar en la región sureña de La Araucanía, en relación a las demandas ciudadanas de la zona y al reconocimiento de los pueblos indígenas, quienes exigen al Estado la restitución de sus tierras ancestrales.
 
"Estudiaremos las propuestas, nos fijamos una hoja de ruta y en marzo haremos un acto para informar al país cuáles van a ser las medidas en corto y mediano plazo", afirmó la jefa de Estado en rueda de prensa, tras recibir el informe final de la Comisión Asesora Presidencial de La Araucanía.
El órgano asesor del Palacio La Moneda, que comenzó sus labores en julio de 2016, reúne a representantes del Ejecutivo en La Araucanía, además de voceros de las comunidades mapuche, de la iglesia y del sector privado, con el objetivo de "abordar y dar solución a las principales problemáticas de la zona, recogiendo la visión de todos los sectores involucrados".
«»Presidenta chilena niega que visita a La Araucanía se relacione con causa mapuche.
El documento, que recoge diversas iniciativas para levantar la región más pobre del país y poner fin a la violencia rural que hace décadas afecta al territorio.
Puso prioridad en temas como el reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas, a través de su representación parlamentaria, la creación de un Ministerio de Pueblos Indígenas y la formación de una comisión especial de tierras indígenas.
Asimismo, se recalcó la creación de una Ley de La Araucanía, que Bachelet comprometió para antes del 24 de junio, fecha en que se celebra el año nuevo mapuche.
En dicha región, se emplaza hace años la llamada causa mapuche, que tiene enfrentado a dicho pueblo originario con el Estado de Chile, a quien exige la devolución de sus tierras ancestrales que les fueron quitadas y vendidas a latifundistas y empresas forestales para su explotación, lo que ha derivado en incesantes hechos de violencia y represión policial en la zona•