Prensa Indigena Inicio

  • Mu12a.jpg
  • Vida7c.jpg
  • Comun15b.jpg
  • Ass18.jpg
  • Log16.jpeg
  • Sie13a.jpg
  • Pro1.jpg
  • Conde9.jpg
  • Sin6.png
  • Win16.jpg
  • Den9a.jpg
  • Con12.jpeg
  • Paga9.jpg
  • Mas12a.jpeg
  • Ayu15d.jpg
  • Muje6a.jpg
  • Der19.jpg
  • Muje9a.jpg
  • Unri2b.jpg
  • Debem16.jpg

(Por Francisco Louça)

SinPermiso, 31 de diciembre.- Estamos atravesando por un momento extraordinario de manipulación irresponsable, que se revela en el uso de armas de seducción de masas para presentar la elección de Donald Trump como business as usual.
 
 
En algunos casos, los mismos que se burlaba de su tosquedad y sus amenazas a los adversarios, sus insultos a algunos periodistas y sus actos de acoso sexual, asegurando que tal aberración nunca llegaría a Washington, se esfuerzan hoy para garantizar la domesticación de la bestia, que cambiaría deslumbrado por la Oficina Oval, los serenos asesores y el peso de los hechos.
Hasta el momento, nada de ello se confirma. Reunión con Farage, sugerencia de que sea nombrado embajador de Su Majestad Británica en los Estados Unidos, llamada a la presidente de Taiwán, mensaje a Le Pen, esfuerzos de su principal asesor político para apoyar al Frente Nacional en Francia y al Movimiento 5 Estrellas y la Liga Norte en Italia:
Todos juegos incendiarios. Dirán los trumpólogos que son meras travesuras antes de su toma de posesión.
Puede que sea sí, pero la versión tranquilizador choca una vez más con la realidad. Trump mantiene sus negocios, creando una cortina de humo para ocultarlos.
Anuncia que, y tal vez sea lo más revelador en el mundo de apariencias en que vivimos, que compatibilizará la presidencia con su posición como productor ejecutivo de un programa de televisión, “The New Apprentice”, con sueldo pagado por MGM.
Y, si se necesita más, los nombres para el nuevo gobierno son la prueba de fuego: tenemos a un hombre de Goldman Sachs y tiburón de los fondos de riesgo para dirigir el Tesoro, tenemos a un hombre que quiere destruir el Ministerio de Medio Ambiente a su frente y a un magnate del petróleo y amigo de Putin como número dos del gobierno y jefe de la diplomacia.
No podría ser peor. Nunca ha habido tanto dinero en la Casa Blanca y este tipo de millonarios se presenta con un programa: desmantelar la tímida regulación del sistema financiero que se impuso después de la crisis de las hipotecas subprime, o sea, hacer del neoliberalismo un fanatismo.
Los efectos de este cambio son profundos y por eso los discursos apaciguadores son tan irresponsable. Punto uno: la política de hoy en día está cambiando y la libertad de la prensa es su primera víctima.
Trump no oculta sus amenazas contra los medios de comunicación, incluidos los ataques contra periodistas, el acoso y sus discursos sobre conspiraciones. La CNN, la revista Newsweek o el Washington Post, están aterrados.
Pero la importancia de la post-política de la post-verdad es más general que la mano dura contra los periodistas: la victoria de Trump representa el triunfo de la no-información contra la democracia.
En este admirable nuevo mundo, el debate se sustituye por la gestión de significantes elegidos gracias a la gestión de bigdata , las redes sociales son mías y no plataformas públicas, las palabras sirven para crear miedo y no para comunicar, los candidatos son kamikazes, la violencia se mide por sus ritmos.
Esto produce una generación de agentes del miedo, que llamo cariñosamente trumpitos, escritores que destacan por la fabricación, la hipérbole, lo grotesco, la controversia persecutorio, el apartheid ideológico, seguido por una nube de seudónimos y de fanáticos robotizados de Internet.
La pregunta es ¿por qué la mitad de la población estadounidense cree en fantasías como la participación de Hillary Clinton en rituales satánicos? Bueno, la respuesta es simple, el tiempo vertiginoso de la mentira es imbatible y esto es lo que valoran los trumpitos, cuanto más extravagante, mejor.
Mire a su alrededor en Portugal y verá cómo están tan deslumbrados con Trump, que creen que ha llegado su hora.
* Francisco Louça, catedrático de economía de la Universidad de Lisboa, ex parlamentario y miembro del Bloco de Esquerda, actualmente es Consejero de Estado.
«»Fuente: http://blogues.publico.pt/tudomenoseconomia/2016/12/16/trump-e-os-trumpinhos/
«»Traducción: G. Buster
http://www.sinpermiso.info/textos/trump-y-los-trumpitos