Indígenas de la Gran Nación Sioux recibieron apoyo de otros pueblos originarios y forzaron la revisión de los permisos para la construcción de oleoducto que amenaza su agua y territorio sagrado. Foto: Andrew Cullen. Reuters.
Recibido de María Victoria Eraso, corresponsal de Prensa Indígena.org – 22 de septiembre.- EE.UU. vive su mayor protesta indígena desde 1876. La construcción de un oleoducto que pasaría por cuatro Estados, además de por el río Missouri y sitios sagrados como el Standing Rock Sioux, detonó la convergencia de pueblos originarios más grande en Estados Unidos desde hace más de un siglo.
 
Tras semanas de intensas protestas que se suceden desde la primavera, los defensores del territorio Sioux y sus aliados atrajeron los reflectores de todo el mundo y, finalmente, lograron que diversas instancias del Gobierno estadounidense revisaran los permisos otorgados para la construcción del proyecto Dakota Access.
(A cargo de Energy Transfer Partners) valorado en 3.800 millones de dólares, de una extensión de 1.931 kilómetros y que podría acarrear 470.000 barriles por día de petróleo.
Esta es la primera vez que la Gran Nación Sioux (Očhéthi akówiŋ, como se llaman ellos mismos) se reúne para emprender una acción coordinada desde que en 1876 los Siete Consejos del Fuego se aliaron para combatir en la batalla de Little Bighorn, considerada una de las grandes derrotas sufridas por el Ejército estadounidense en las guerras contra los pueblos indígenas durante el siglo XIX.
Como recuerda una columna de opinión de Telesur titulada 'La resistencia en contra del gasoducto Dakota puede comenzar algo más grande', a partir de la firma del Tratado del Fuerte Laramie en 1868 se creó la Gran Reserva Sioux que tendría casi el tamaño del Reino Unido.
Este tratado le garantizó a los indígenas el disfrute de las aguas que nacieran en el territorio. Sin embargo, la columna destaca que, a mediados del siglo pasado, el Gobierno estadounidense instaló represas en el río en territorio indígena afectando a 23 pueblos y desplazando a 1.000 indígenas americanos.
Sin embargo, esta convergencia de 2016 es más grande que aquella en la que la Gran Nación Sioux enfrentó al Ejército estadounidense, pues no solo incluye a los pueblos Dakota, Lakota y Nakota.
Al menos 80 naciones de Estados Unidos, además de representantes de pueblos indígenas de países como Perú, Honduras, Colombia, Canadá y México, han pasado por el campamento del sitio Sacred Stone.
El campamento fue convocado a iniciativa de un grupo de mujeres y jóvenes que comenzaron a orar en el lugar sagrado que peligra ante el paso del oleoducto, del que tienen conocimiento desde el 2014.

La protesta Dakota, integrada ya por miles de personas, no solo involucra a pueblos originarios. Artistas como Leonardo Di Caprio y movimientos como Black Lives Matter, como muestra este artículo del sitio Fusion, han mostrado su apoyo a los pueblos reunidos en Sacred Stone.
Mario Luna, vocero tradicional de la Tribu Yaqui de México, viajó al lugar de los hechos debido a una controversia que afecta tanto a los yaquis como a los Dakota: el derecho al agua.
Los yaquis luchan para la cancelación del Acueducto Independencia, un tubo de 135 kilómetros de largo inaugurado en 2010 que desvía agua del Río Yaqui para suministrarla a corporaciones a lo largo del Estado fronterizo de Sonora.
"La misma gente con la que estuve estaba sorprendida de la cantidad de delegaciones que arribaban al lugar", cuenta Luna a RT.
"El grueso de las siete mil personas eran nativos americanos. Conté 200 banderas de las delegaciones presentes", relata el yaqui.
Luna asevera que la euforia de la convocatoria fue tal que los medios de comunicación reprodujeron una victoria que, sin embargo, es parcial.
El medio alternativo estadounidense Democracy Now!, cuya periodista Amy Goodman fue objeto de una orden de arresto mientras cubría las protestas, informó que instancias del Gobierno Federal como el Ejército, el Departamento de Justicia y el Departamento del Interior, anunciaron que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército estadounidense no daría más permisos.
Para que Dakota Access perfore la tierra bajo el río Missouri en tanto que el Cuerpo de Ingenieros termine de revisar los permisos dados el 26 de julio de este año.
Es decir, el Gobierno estadounidense no detuvo la obra, sino que solo instó a la empresa a detener voluntariamente la construcción del oleoducto en 32 kilómetros al este y al oeste de la represa Oahe.
"Los compañeros del Dakota siguen haciendo el llamado y dando la voz de alerta porque hay varias incursiones en las que la maquinaria intenta continuar con las obras", denuncia el indígena yaqui.
«»Protectores, no manifestantes.

Foto 3: Lucy NicholsonReuters.
La primera respuesta del Gobierno de Dakota del Norte y de la Policía fue proteger a la empresa constructora. Más de 20 personas fueron arrestadas después de un choque registrado el fin de semana del Día del Trabajo estadounidense, los días 3 y 4 de septiembre, cuando guardias de seguridad soltaron perros de ataque y lanzaron gas pimienta sobre los opositores al oleoducto.
Ver video (en inglés) en: https://www.youtube.com/watch?v=VADcWANqBp8  
https://actualidad.rt.com/actualidad/219429-reunion-indigena-grande-estados-unidos