(Por Israel Dávila, corresponsal)

Alrededor de 100 personas integrantes de colectivos y organizaciones sociales marcharon para exigir detengan la obra de la autopista Toluca-Naucalpan en el tramo de Xochicuautla. Foto Cuartoscuro.
Recibido de María VIctoria Eraso, corresponsal de Prensa Indígena.org – La Jornada en línea, Toluca, Méx., 1 de septiembre.- Integrantes de la comunidad indígena de Xochicuautla, que se oponen a la construcción de la autopista Toluca-Naucalpan, promovieron este jueves una demanda contra Grupo Higa y los gobiernos federal y del estado.
 
Por violaciones a los derechos humanos de unos 20 niños del poblado, por la constante persecución y hostigamiento a la que han estado sometidos ellos y sus familias para que acepten el proyecto carretero.
Apoyados por la organización Earth Defenders (Defensores de la Tierra), los comuneros exigen que la autopista sea cancelada tal y como la tienen concebida las autoridades pasando por sitios sagrados para esta comunidad otomí del alto Lerma y por el denominado Bosque de Agua, un área natural protegida que está siendo devastada por el trazo de la vialidad.
Priscila Rodríguez Bribiesca, representante en México de Earth Defenders, dijo que los niños han sido los más afectados con la imposición de este proyecto que edifica Grupo Higa, por medio de una filial de nombre Autovan.
Pues durante más de una década han vivido bajo un régimen generalizado de violencia, provocado por las constantes acciones policiacas desarrolladas en Xochicuautla, en contra de sus pobladores.
"Demandamos judicialmente a Grupo Higa, al presidente Enrique Peña Nieto, a las autoridades estatales y municipales que han permitido y auspiciado y perpetrado violaciones a los derechos humanos de los niños.
En razón de que desde hace casi una década han entrado ilegalmente y violentamente a territorio de la comunidad indígena, sin importar los niños, abusando físicamente de ellos, porque les han pegado, han sido testigos de amenazas a familiares y hasta de detenciones arbitrarias a sus padres de familia".
En la comunidad existen más de mil 500 niños, de los cuales 300 han sufrido directamente por la persecución de sus padres. La demanda sólo incluye a 20 menores (hoy ya de 14, 15, y 16 años) quienes han vivido durante una década "bajo un régimen generalizado de violencia, con granaderos afuera de su casa y gente armada.
Todo eso, expresaron, "lo tenemos documentado y lo que exigimos es que se provean de medidas de seguridad no solo a los niños, sino a los miembros del movimiento Xochicuautla, para garantizar su integridad"•