(Por José Diez)

Recibido por una gentileza del autor. 18 de julio de 2016.
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Y dice el discurso de los gavilanes disfrazados
de ovejas neoliberales:
Hay que unirnos contra el terrorismo...
Todos los partidos políticos son iguales...
...Porque somos países democráticos (mentira
piadosa) siendo una plaga de conservadores.
 
Países democráticos con protestas callejeras
dentro de la comunidad europea.
Países democráticos amenazando y reprimiendo
a estudiantes, trabajadores y comerciantes
informales por la emigración.
Países democráticos apoyando el terrorismo
en Irak, Siria, Libia, Afganistán.
Países democráticos, hipotecando las cuentas
bancarias de los jóvenes españoles.
Países democráticos estafando a los ciudadanos
con la privatización de las entidades públicas
como consecuencia de las gestiones políticas
y sobre todo, bancarias.
Las democracias son desafortunadas por
inspiración de los judas terrenales desde
el siglo XX, según el tango cambalache.
Las democracias han creado disturbios
e inseguridad ciudadana que ya el oráculo del
Apu Atawallpac, dice que vamos caminando hasta
final de los sueños olímpicos.
Los sueños ya no sirven, ya no tienen valor, ya
no nos pertenece, aunque se disponga con
milagroso afán.
No son cálculos ni errores políticos; es la pura
verdad. La verdad de lo que está sucediendo día
a día en el planeta.
Atentados, secuestros, extorsiones, asaltos,
incendios, contaminaciones, golpes de Estado
violaciones, amotinamientos, suicidios, pederastia,
ensayos nucleares, violencia de género, muertes
migratorias, terrorismo, invasiones militares, alta
traición, bombardeos aéreos, es decir, el verdadero
desprecio humano contra los propios humanos.
El parte médico sobre la situación de la democracia
es: hipertensión arterial sado-paranoico, pleuresía
cósmica y cáncer mental.
El parte psicológico es radical: nos hemos vuelto
locos.
Si satánico es ser demócrata-conservador, qué más
puedo decir, si la lógica ofrece sus puntos de vista•